Jueves, 17 de octubre de 2019

La puerta de Ramos de la Catedral Nueva, un regalo para los visitantes

A pesar de no ser la entrada principal, es la más conocida, ya que la amplitud y belleza de la plaza de Anaya nos muestra las mejores vistas y perspectivas del conjunto arquitectónico

La puerta norte de la Catedral Nueva, situada frente al palacio de Anaya, es conocida como la Puerta de Ramos debido a que recoge en su parte superior la representación escultórica de la entrada de Jesús en Jerusalén. A pesar de no ser la fachada principal, se trata de la fachada más conocida de la Catedral, ya que la amplitud y belleza de la plaza de Anaya nos muestra las mejores vistas y perspectivas del grandioso conjunto arquitectónico.

Tiene numerosos ornamentos de gran belleza, como curiosidad hay entre ellos un astronauta o un dragón comiendo un helado, añadidos estos en la última restauración, siguiendo una tradición.

A finales de 1991, con la celebración de las Edades del Hombre y el V Centenario del Descubrimiento de América y en el que Salamanca jugó un papel fundamental en los planes de Cristóbal Colón, los canteros encargados de reformar la maltrecha Puerta de Ramos decidieron dejar en las paredes toques nativos, de modernidad y nuevos tiempos.

Al conocido y buscado astronauta, se unieron un dragón que devora un helado, un perro que muerde un racimo de uvas y distintos animales como la cigüeña común, la lechuza o el cangrejo de río. Flanqueando al dragón, se encuentran otras llamativas figuras: un toro de lidia y un lince, introducidas también durante la restauración realizada en 1992.

Fotografías

  • Fachada de la Puerta de Ramos de la Catedral Nueva (Charles Clifford 1853).
  • Puerta de Ramos (J. Laurent).

Textos extraídos de Helmántico Hotel