Jueves, 2 de abril de 2020

23 de noviembre "Día Internacional de la Palabra"

La palabra símbolo y señal de unión

El uso y el reconocimiento de símbolos enriquecen nuestras vidas. Cuando vemos en los objetos la representación de verdades o ideas profundas, empezamos a ser conscientes de la naturaleza dual de la existencia, dimensiones, exterior e interior. Ejemplo: una escalera, nos sirve como recordatorio del ascenso espiritual para los creyentes, o como ascensión social, una lámpara, es luz de la verdad, y el barro simboliza el espíritu. Esta visión simbólica de los objetos, aumenta nuestra conciencia, no solo de la vida diaria, sino también de las verdades universales ayudándonos  a vivir en armonía.

Vivamos donde vivamos estamos rodeados de símbolos. Podemos pasar la vida ignorándolos, o abrir nuestros ojos a las verdades profundas inherentes a buena parte de lo que nos rodea. Alguien dijo "lo que dices recibes." La palabra que hablamos en cada momento tiene el poder de cambiar las circunstancias.  Con la palabra podemos dar felicidad o herir, exaltar o difamar, destruir o construir.

Las palabras que repetimos constantemente tiene el poder de transformarse en hechos y atraer o distraer momentos.

La palabra no solo tiene poder para con otras personas, el mayor poder reside en  nosotrosSi nos repetimos constantemente que somos inteligentes y bellos vamos a acabar creyéndolo.  Si nos repetimos que somos estúpidos y horribles nuestro inconsciente lo acabara creyendo.

 

La palabra tiene aun un poder grande en la infancia.  Si les decimos a los niños que son malos, estamos formando personalidades atemorizadas, heridas y resentidasEstos niños crecerán sintiéndose rechazados.  Si por el contrario estimulamos su mente con palabras de amor y los hacemos sentir bienvenidos crecerán con sentido de seguridad. Pretendo con esta cita dar a conocer los orígenes de la "palabra", su importancia en nuestra vida, ayudando a comunicarnos unos y otros mediante el uso esta.

 Etimología de la palabra

Palabra viene de la voz latina parábola, tomada del griego, formado de:

Para: al margen de

Bole:  comparar

La palabra es una idea exteriorizada a través de un sonido o grupo de sonidos, que al articularse, cobran sentido. La palabra hablada, puede escribirse, y así se plasma sobre diversos soportes, como lengua escrita. Es un símbolo que asocia una expresión con una idea.

El concepto de palabra se utiliza en ocasiones para asociarla con la capacidad del habla, el talento en la oratoria, la representación escrita del lenguaje oral o lo dicho por otra persona. Un ejemplo de ello son las siguientes frases:

"Al ver las imágenes, me quedé sin palabras", "Las palabras del ingeniero Ricciardini fueron elogiadas por el público presente". Las malas palabras, por su parte, son aquellas que resultan groseras, inadecuadas, o indecentes.

Cada palabra tiene un significado propio, de acuerdo a la región donde es utilizada, por eso muchas veces ocurre que en diferentes países ciertos términos no hacen referencia a lo mismo, incluso se refieren a cosas opuestas. Por ejemplo, en Argentina "curro" es la explotación de una idea, o producto para hacer dinero fácil, mientras que en España es sinónimo de "trabajo". Por otro lado, en la mayoría de los idiomas hay palabras que se suponen prohibidas, se las llama tabúes y generalmente se encuentran relacionadas con aspectos de la historia, personales o  lugares que se desea ocultar. Por ejemplo en países de habla hispana suele utilizarse la expresión "arreglo de palabra" para expresar un acuerdo entre dos partes que no ha sido dejado por escrito, donde cada uno confía en el otro y en el cumplimiento de las exigencias de dicho acuerdo.

 La palabra nació precisamente para que el ser humano pudiese expresarse y transmitir la inteligencia que lograse atesorar; y del buen o mal uso que de ella hagamos, dependerá todo lo demás. Recordemos y observemos, que los grandes de nuestra historia, no necesitaron ni escribir las palabras dignas de ser recordadas y transmitidas; “las dejaron flotar en el éter” y tuvieron que ser sus discípulos los que las recopilaron y por ello las sabemos. Se deduce pues, que la palabra “es la mejor arma con que cuenta el ser humano para de verdad Ser y sentir como tal”.


En el reino animal, su mejor sistema de defensa, es mediante diferentes sonidos que transmite  cada especie, lo que evita en la mayoría de veces, el llegar al enfrentamiento violento que puede acabar en la muerte.


La palabra es por tanto en nuestro género la mejor arma y por tanto la más temida por los gobernantes; en demasiados regímenes, lo primero que hacen es prohibir la libertad de expresión, puesto que temen la palabra del inteligente, la dicha con contundencia, los dejará siempre sin respuesta “eso al poder de la palabra”, mientras más tiránico sea, será más odiada; ordenará prisión, incluso la muerte del osado que se enfrenta al poder de la fuerza bruta.
Temerá igualmente a “la palabra escrita” y mientras más clara y contundente sea ésta, más perseguida será; echemos una vista a hechos históricos, no es cosa de “estos tiempos” o nuevas tiranías; la quema de libros; ya los mandó quemar algún emperador chino y antes aún de que fuese inventado el papel, cuando la palabra era escritos en tablillas de bambú.
Pero afortunadamente “siempre quedaran las palabras flotando en el éter, traspasaran fronteras que nadie puede, ni podrá nunca, cerrar como él/os quisieran.

En el “Día Internacional de la Palabra” hagamos uso de ella, es la mejor arma, utilicemos el filo que corta: guerras, hambre, desigualdades, sufrimientos, separaciones por ideales políticos o religiosos…ese es nuestro cometido, a los que nos dedicamos- locamente- en un mundo demasiado tecnologizado a difundir nuestras verdades