Martes, 23 de julio de 2019

Algunas propuestas teóricas para invitar a leer

Si somos los niños que fuimos, ¿importa entonces lo que leímos?

La literatura  infantil ha necesitado muchos años para configurarse con entidad propia, pero está claro que cada más vez estudios y expertos evidencian la clara relación que existe entre la lectura y el mecanismo formativo de adaptación del niño a su contexto. En otras palabras, leer le ayuda a desarrollar la imaginación, a fomentar la tolerancia, a conocer otras formas de vida, aumentar su vocabulario y desarrollar un espíritu crítico, entre otras razones.

Desde Gianni Rodari, -escritor, pedagogo y periodista italiano especializado en literatura infantil y juvenil.- se han sucedido multitud de teóricos de la literatura que la analizan en relación con otras áreas como la psicología, la pedagogía, antropología, sociología, etc… en un intento por vincular lo que la lectura aporta a los individuos desde la infancia y explicar cómo este acercamiento entre libro y lector propicia un desarrollo determinado en el individuo. Un buen punto de partida para preguntarnos hasta que punto es necesaria la lectura y qué podemos hacer como mediadores por mejorar su práctica.

Daniel Pennac - escritor francés y maestro de profesión- es el seudónimo utilizado por Daniel Pannacchioni para su carrera literaria. Comenzó escribiendo literatura infantil y juvenil, y de ahí pasó a la literatura de adultos. En su obra, “Como una novela”, que se define como una perfecta animación a la lectura realizada a través de argumentos poco corrientes, el autor afirma que los lectores no son iguales; que la lectura no se impone, se ofrenda; que no todos van a gustar del mismo modo de los libros que se aman; que hay gente que elige no leer, tal como sostiene en sus “Derechos del lector”. En una de sus reflexiones, Pennac escribe: “hay que leer, hay que leer…¿Y si, en lugar de exigir la lectura, el profesor decidiera de repente compartir su propia dicha de leer?

Michèle Petit -antropóloga e investigadora de la lectura- ha realizado también estudios de sociología, psicoanálisis y lenguas orientales y desde el año 1992 trabaja sobre la lectura y la relación con los libros. Sus estudios le han llevado a realizar afirmaciones sorprendentes, como por ejemplo que “la lectura construye a las personas, repara, pero no siempre es un placer". En situaciones desfavorables, muchos logran leer gracias a los mediadores, al acompañamiento cálido de algún facilitador con gusto por los libros, que logra hacer deseable su apropiación.

Emili Teixidor - maestro y licenciado en derecho, además de escritor español en lengua catalana- dedicó la mayor parte de su carrera a la literatura infantil y juvenil, de la que es considerado un auténtico maestro. Publicó “La lectura y la vida,” una guía orientada a padres y a profesores sobre cómo incitar a los niños y adolescentes a leer, pero es recordado por la crítica gracias a sus “Trucos para leer” en los que afirmaba con rotundidad que “contagiar el deseo de leer es como contagiar cualquier otra convicción profunda: sólo se puede conseguir, o mejor intentar, sin imposiciones, por simple contacto, imitación o seducción.”

Junto a estos nombres mencionados en el artículo podrían encontrarse perfectamente el de Víctor Moreno, Carmen Bravo Villasante, Ana GarralónTeresa Colomer… y seguirían siendo sólo algunos de los ejemplos más destacados que han centrado sus esfuerzos en transmitir la importancia de leer en relación a otras disciplinas que configuran el comportamiento humano desde la más tierna infancia como lo son la filosofía, educación, psicología, documentación… Sus artículos, reflexiones y teorías ponen de manifiesto el carácter multidisciplinar del hecho de leer y la importancia que se exporta del mismo en el ámbito intelectual, afectivo y social. Llegar a los libros por cualquier vía, quedarse por placer y compartirlos por contagio.

Feliz Domingo, curios@s.

Rebeca Martín.