Viernes, 30 de octubre de 2020

EmbosK2

Dejad que me refresque apasionada

y mis entrañas se nutran de deseo,

que aplaque mi dolor pues, calcinada,

tengo mi piel quebrada por el fuego.

 

Solo el agua mitiga mi tristeza,

soy soledad y peno, soy cenizas;

solo su abrazo aplaca con presteza

esta agrietada tierra que agoniza.

 

Cual soy me he de mostrar, plena y radiante,

evitaré exhalar mi último aliento,

monótono tictac siempre adelante.

 

Arduo escalar con paso firme y lento,

retornará el pigmento a mi semblante;

solo aguardad, que inspire, dadme tiempo.

 

Poema inspirado en la subida desde el Meandro Melero, hasta el mirador del mismo, allí donde se preñan las provincias de Salamanca y Cáceres, a poca distancia de Riomalo de Abajo, en su enclave hurdano. Hace pocos años la zona fue pasto de los incendios y ahora, gracias a las lluvias, lleva un tiempo en periodo de regeneración.

Desde Riomalo de Abajo hasta el mirador (cuesta arriba unos 2 km.), aunque se puede acceder en vehículo por una pista  bien acondicionada, aconsejo se haga a pie y así poder disfrutar del paisaje. La vista desde el mirador es espléndida y en plena época de lluvias, cuando el Río Alagón viene con abundante agua, es espectacular.

Allí, el Río Alagón sirve de frontera geográfica entre ambas provincias y recoge aguas de otros afluentes como los ríos Cuerpo de Hombre (algo más arriba), Ladrillar, Batuecas, Hurdano y Los Ángeles, entre otros. Todos aportan sus aguas al extenso Pantano de Gabriel y Galán, bordeado por localidades extremeñas como La Pesga, Granadilla, Mohedas de Granadilla y Zarza de Granadilla. También recibe aguas de los ríos del Valle de Ambroz, para avanzar hacia el sur regando fértiles tierras de localidades como Montehermoso y Coria.

Imagen y texto: Carlos Blanco

Más información en: http://www.turismoextremadura.com/viajar/turismo/es/explora/Meandro-del-Melero/