Sábado, 15 de diciembre de 2018
Ciudad Rodrigo al día

El público mirobrigense arropa el estreno ‘en casa’ de Luz de Soledad

CIUDAD RODRIGO | El pase contó con la presencia de la protagonista, Laura Contreras, y la antagonista, Elena Furiase

El Cine Juventud de Ciudad Rodrigo lleva proyectando desde la jornada del viernes Luz de Soledad, el último trabajo de la productora mirobrigense Contracorriente Producciones en colaboración con Goya Producciones, pero no fue hasta la tarde del domingo cuando tuvo lugar el ‘estreno oficial’ en tierras mirobrigenses de la película, con una proyección a la que asistieron buena parte de los equipos técnico y artístico.

Este pase tuvo un carácter especial, estando reservado a todas aquellas instituciones, empresas o particulares que colaboraron en la realización de la película. Entre las presencias más destacadas estuvieron integrantes de la congregación sobre la que versa la cinta, las Siervas de María, que en Ciudad Rodrigo se encargan del Hospital de la Pasión. Asimismo también estuvieron unos cuantos alumnos del Seminario Diocesano, y por parte del Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo los concejales Manuel Choya, Alejandra Méndez y Beatriz Jorge Carpio.

Previamente al inicio de la proyección, pronunciaron unas palabras en la sala su director, Pablo Moreno, la actriz protagonista, Laura Contreras y la cara más conocida del reparto, Elena Furiase.

El primero de ellos resaltó que se trataba de “un día especial porque estamos en casa”, en el lugar donde se rodó “el 90%” de la película, siendo ahora “realmente emocionante” que Ciudad Rodrigo “traspase fronteras” y viaje internacionalmente gracias a la cinta. Según apuntó, ha sido “un largo viaje cargado de ilusiones y de gente que ha hecho muchas cosas”.

Por su parte, Elena Furiase (que ya es “casi mirobrigense”, en palabras de Pablo Moreno), manifestó que es “un placer, un honor, un regalo venir a ‘mi casa’ que es Ciudad Rodrigo”. La actriz resaltó que esta ciudad “me ha dado muchas cosas buenas: me ha dado trabajo, y me ha hecho conocer gente fantástica, con una humanidad increíble; además aquí la gente se vuelca, aprecian mucho el cine, y ya somos una pequeña familia”.

Según explicó, “es muy fácil el trabajo con Pablo, sino, yo no trabajaría con él: está siempre muy pendiente de los técnicos, del equipo artístico, de que todo quede bonito, que quede bien, que quede real; es un gran capitán de barco”, destacando asimismo que “tiene la virtud para que una película con un tema un poco tabú genere interés, creando una película bonita, histórica, sin olvidarnos del contexto religioso, ya que es una monja”.

Elena Furiase defendió que esta película, aunque se pueda catalogar como cine religioso, “yo creo que no es así: el cine es cine”, y aunque se hable de una mujer en un ámbito religioso, “es cine, una historia, y espero que la acojan como tal”, explicando asimismo que “no es ni mucho menos un documental religioso, ya que no está limitado para que lo vea la comunidad cristiana”. La actriz espera que “no sea la última vez con Pablo y pueda venir más veces”.

Mientras, Laura Contreras (a quién Pablo Moreno dio las gracias por su “trabajo y confianza”) se mostró muy emocionada, ya que según explicó, cuando llegó para rodar la película “recordó porqué quise hacer cine”, conociendo “enormes personas, con una capacidad y humanidad que me han facilitado el día a día”. Según apuntó, “me impresionó ver cómo Ciudad Rodrigo se volcaba, fue algo maravilloso”.

Como cierre del acto de presentación, Pablo Moreno presentó uno a uno a los principales integrantes del equipo técnico, llevándose un fuerte aplauso cada uno de ellos. Luz de Soledad continuará proyectándose este lunes y este martes en el Cine Juventud a las 20.00 y 22.30 horas. Por su parte, el equipo de la película la presentará el miércoles en Roma, y el sábado 29 en Zaragoza, en el marco de la 21ª edición del Festival de Cine de Fuentes.

Como hemos publicado estos días, Luz de Soledad empieza narrando la historia de Olga, una hija única que debe encargarse de cuidar a su padre, D. Arturo, un hombre irascible y de carácter duro que sufre una enfermedad.

Debido a su trabajo en un bufete de abogados, Olga necesita a alguien que cuide de noche a su padre, recurriendo a la última persona que éste querría ver: Sor Inés, una monja Sierva de María, congregación religiosa creada en Madrid en 1851, cuya historia se va relatando, centrándose en la figura de Soledad Torres Acosta, quién fue clave en su desarrollo y expansión.