Martes, 25 de junio de 2019

Agresiones sexuales

Es un hecho que las agresiones es una conducta que ocasiona daño, pero cuando hablamos de agresiones sexuales nos referimos a las cometidas, mayoritariamente, por un hombre contra una mujer; conducta para la que no hay consentimiento por parte de la mujer y sí, intimidación o violencia física ejercida por el hombre para doblegar su voluntad. El calificativo «sexual» se refiere al terreno donde  se comete la agresión.

Las agresiones sexuales son un delito y están tipificadas en el código penal como una violación a la libertad sexual. La violación sexual es la más brutal e impactante de todas las violaciones, sobre todo, por la agresividad con la se accede a la vía vaginal, anal o bucal, no solo con la penetración, sino con otros objetos. Cuando esto ocurre, los servicios de urgencias de los hospitales y atención primaria se convierten en el primer punto de encuentro de las víctimas con los servicios sanitarios y donde, en muchas ocasiones no reciben una atención adecuada, bien por la masificación y falta de estructura de estos servicios o bien por la falta de preparación y sensibilidad de algunos profesionales.

También hay otras formas de agresiones sexuales más invisibles que pasan más desapercibidas y que se dan mucho en fiestas y lugares de ocio, como son los tocamientos sexuales, insultos, zarandeos etc, donde también existe violencia e intimidación, como los que se produjeron en Salamanca el verano pasado; recordemos las lamentables imágenes que salieron en todas las televisiones nacionales de Salamanca por organizar fiestas de alto contenido sexual donde se mostraba a chicas en una piscinas arrancándolas camisetas de forma agresiva, o como las besaban y tocaban delante de todos. Parece que en las fiestas se crea un ambiente en el que todo vale y se exige a las mujeres que sean tolerantes porque los pobres chicos están borrachos o drogados y como no saben lo que hacen hay que permitirles todo, además, aprovechamos también, para de alguna manera, dar el terrible e injusto mensaje de culpabilizar a las chicas de provocar.

Los Ayuntamientos deben actuar con responsabilidad para dar respuesta a las fiestas sexuales que se organizan en cada localidad, con potentes protocolos de prevención, campañas de sensibilización e información  en valores de igualdad y con policías especializados que permitan a las mujeres ir de fiesta con la misma libertad que los hombres. Desgraciadamente el Ayuntamiento salmantino tiene una actuación muy escasa en esta materia, no hay suficientes medidas ni plan global para acometer estas situaciones.

Las agresiones sexuales no son hechos aislados, esta clase de delitos no deja de crecer. Según los datos del Ministerio de Interior, en España se denuncian una violación cada 7 horas. Se ha convertido en un problema de gran magnitud que afecta a la salud física y emocional de las víctimas y en las que tienen mucho que ver las escasas políticas que se aplican para prevenir estos delitos. Aunque afortunadamente hay una mayor conciencia y sensibilidad social sobre las agresiones sexuales, se pudo ver en la concentración de rechazo que recorrieron las principales calles de Pamplona, tras la denuncia de la joven de 19 años, a raíz de las agresiones sexuales en los Sanfermines, falta compromiso político e institucional para desarrollar una verdadera coordinación interinstitucional que prevenga estos temas tan dramáticos.