Domingo, 25 de octubre de 2020

La exposición

Digamos que no es nada edificante esta alineación de contenedores a la entrada de la calle Cervantes, en pleno casco histórico, aunque ya nada nos sorprende por estos andurriales tan dejados de la mano del Ayuntamiento. Algún día con calma (tengo todo el tiempo del mundo) me echo la cámara de fotos al hombro y me lío a denunciar chamizos que se caen, tapiales que son gustazo de los pintamonas de turno y demás adefesios con los que se tropieza uno por esta zona quieta, tranquila y hermosa de esta capital Patrimonio de la Humanidad, En ocasiones pienso que no nos merecemos una ciudad como esta increíble Salamanca, pero poco
tienen que ver los salmantinos en descuidos, abandonos y fealdades, la culpa es de otros y no tengo por qué señalarlos.
Hay están (viendo pasar los turistas) estos cuatro depósitos para nuestras sobras (otros tres tenemos de igual forma a un centenar de metros, en la calle La Fe) sin que a nadie se le ocurra llevárselos de ahí. Aunque la solución nos parece que sería soterrar los aparatejos, mientras hacemos caja y juntamos unos euros, que los sustituyan por los nuevos contenedores, los especiales para nuestro casco viejo, del color de nuestra inigualable piedra, dicen, y que presentaron a bombo y platillo.