Domingo, 24 de marzo de 2019

La Basílica de Santa Teresa en Alba de Tormes, más de un siglo de obras

Oficialmente comenzaron el uno de mayo de 1898 con la colocación de la primera piedra

Templo religioso de la villa ducal de Alba de Tormes, de estilo neogótico. Fue concebida por Enrique María Reepullés y Vargas para albergar los restos de la Santa y acoger a los miles de peregrinos que acuden a visitarlos.

Oficialmente las obras comenzaron el uno de mayo de 1898 con la colocación de la primera piedra. El acta de ceremonia fue depositada en una caja de plomo, junto a varias monedas y ejemplares del Boletín Eclesiástico,  La Semana Católica y el diario de Salamanca "El Lábaro"

A pesar de que en el momento de las obras se contaba con una financiación que cubría el presupuesto del templo, las dificultades del terreno, situado junto al Tormes multiplicaron los gastos, limitando el desarrollo futuro de la obra.

Durante la II República, en el año 1933, las obras se interrumpen de forma definitiva; un proyecto grandioso, de traza neogótica con más de 3.100 metros cuadrados de extensión,  naves de once metros de altura con numerosas capillas laterales.

El 8 de noviembre de 2007, el obispo de  Salamanca, Carlos López Hernández firmó el acta que daba inicio a la reanudación de las obras de la basílica. La cubierta se construyó de madera vista laminada, cierres de ladrillo y planchas de cobre.

A principios del 2010 se terminó esta fase de obras y se aparcó el proyecto por falta de presupuesto. Los trabajos realizados han permitido cerrar mil metros cuadrados del templo que se podrán utilizar para celebraciones religiosas.

Un lugar con encanto pero que a pesar de no estar terminado, merece la pena visitar.

Fotografías:

Cuatro imágenes que recogen el  estado de las obras (1905 - 1914 - 1917 y 1923).