Domingo, 15 de septiembre de 2019

De broncas e historias varias

30/septiembre/viernes

Prometí la semana pasada escribir más del viaje a Azores. Lo haré, pero será en un reportaje aparte en estas mismas páginas de  SALAMANCArtv AL DÍA. Creo que merece un trato especial porque Azores, entre otras cosas, es tierra de toros, y de plazas de toros, como Salamanca, aunque con matices y formas muy diferentes. Sí quiero dejar aquí un apunte: con el grupo de periodistas que visité Terceira vimos la base aérea luso-americana de Lajes, semejante a la nuestra de Rota, donde se reunieron Bush, Blair, Aznar y Barroso un 16 de marzo de 2003. Famosa foto que bastantes disgustos nos ha traído. Pues bien: hasta el guía se cachondeó de nuestro entonces Presidente. Dijo: “Aznar y Barroso se dedicaron a poner el café a Bush y Blair mientras estos decidieron la guerra de Irak.” Genial, así fue, y así nos sigue pintando. Aznar, ese hombre que creyó dar un giro a la historia contemporánea de España estando en aquella reunión lo que hizo fue el ridículo. ¡Menudo estadista! Llegó a decir que “España estuvo en las Azores porque no pudo participar en el desembarco a Normandía, que es donde debía haber estado”. ¡Qué aires de grandeza trasnochada! Espero que siga buscando las armas de destrucción masiva toda la vida como pena y castigo a su soberbia.

  

     Rumbo es siempre el que más me echa de menos en casa. Los días en Azores no le han parecido muy bien y le noto yo que me pregunta que dónde he andado y que por qué le he dejado en una guardería de perros, que él tiene sus derechos y eso no le gusta. Así son las cosas, no siempre se puede hacer lo que se quiere. Y el caso es que un perro en casa exige una responsabilidad mayor de la que en principio parece. Nunca se dispone de la libertad que se quiere porque el perro está ahí. Además, y por si fueran pocos sus derechos de animal de compañía, se le coge tanto cariño que es uno mismo el que se hace presa voluntaria de él. Rumbo es nervioso  en exceso, con tantas ganas de jugar en todo momento que termina por cansarnos a todos los de casa. Pero es tan cariñoso que nos terminamos rindiendo a él. A mi no me deja ni un segundo, a donde voy, va, a donde me paro, se para, donde me siento, se sienta. Por eso me ha extrañado los días pasados que fui de viaje. Pero ha estado bien cuidado, no como un pobre perro mejicano al que he visto en un video en Internet que lo tiraron vivo a la basura en un saco y que lo rescató la policía. Imagen terrible la del pobre perro esquelético, lleno de llagas, con mirada de desconcierto, comiéndole los gusanos y con la mirada cargada de dolor.

     La raza humana está llena de malvados. Y si en Méjico secuestran y asesinan a las personas, como recientemente a una española, María Villar, qué no harán con los animales. Aunque estas canalladas no son  exclusivas de Méjico, que va, se hacen en todo el mundo, incluido España, donde hay personas tan crueles como las que más, que abandonan a los perros en las carreteras, o en las tierras; se suben al coche con rapidez  y se pierden en la distancia mientras el perro corre tras el coche en una acción desesperada y sin entender nada. Esa acción la he visto en dos ocasiones.

   Por eso, y muchas cosas más, sigo desconfiando de la raza humana, esa misma que mata sin tener hambre ni sed, sólo por interés o por maldad intrínseca inexplicable. Nunca he creído que Dios hiciera a los hombres a su imagen y semejanza porque entonces Dios no sería ni bondadoso ni bueno ni sería Dios, claro.

   Por la noche voy a cenar con unos amigos a un lugar muy divertido: “Romero y Juliana”, una pequeña escuela de cocina, entrañable y original, donde primero se elaboran los platos para aprender a cocinarlos y después se comen. Cocina elegante, moderna, pero en el sentido positivo, ese que te demuestra que los ingredientes se pueden elaborar de forma distinta a la clásica pero sin que los comensales se queden con hambre.

    La cocinera, Susana, una ingeniera del oficio, nos demostró lo fácil que es todo cuando se sabe tanto. Los amigos nos divertimos, nos reímos, cenamos muy bien, y descubrimos sabores nuevos. ¿Qué más se puede pedir una noche de otoño? 

 

1/octubre/sábado

 

   Un día tranquilo, de sol dulce, extensión del veranillo de San Miguel. Todas las noticias se centran en Madrid, donde se ha reunido el Comité Federal del PSOE para decidir varios asuntos que terminan centrándose en uno: la dimisión (por asfixia) de su secretario general, Pedro Sánchez. En la calle Ferraz, sede del PSOE, donde muchas veces acudí a hacer información en los años noventa cuando trabajaba en los Telediarios de TVE, se formó una “marimorena” increíble. Según pasaban los miembros del Comité Federal varias docenas de personas, se supone que militantes de base socialistas, increpaban e insultaban a los que consideraban “enemigos” de Pedro Sánchez. Llegaron incluso a llamar traidor a Felipe González, lo que da idea del ambiente. Después de nueve horas de debates, lloros, enfrentamientos, broncas y todo tipo de acciones poco edificantes en la sala, el Comité Federal votó a favor o en contra de celebrar un Congreso Extraordinario. Ganó el no, y como Pedro Sánchez decía sí, no le quedó más remedio que anunciar su dimisión.

   Un PSOE fracturado y con una gestora a la cabeza fue el resultado final. El asturiano Javier Fernández fue elegido presidente hasta poner las cosas en orden y hacer un Congreso que cure las heridas. Será difícil, porque el enconamiento fue de tal calibre que se plasmó en la realidad aquello de que los adversarios están fuera y los enemigos en casa.  

     Mientras tanto el PP, y Mariano Rajoy, ríe que te ríe. Ahora esperan a saber si los socialistas se abstendrán para que Rajoy pueda formar gobierno. Los socialistas no quieren ir a terceras elecciones porque pueden salir trasquilados del todo, con un corrimiento espectacular de votantes hacia Podemos y con un resultado posiblemente muy favorable al PP. La cosa es de tal cachondeo que ahora es el PP quien pone condiciones para ser investido Presidente del Gobierno: exige apoyo a los Presupuestos y otra serie de cosas para no tener que andar al día siguiente pidiendo como un pordiosero. Los socialistas, víctimas de sí mismos, no saben ya a qué árbol ahorcarse.

    Pedro Sánchez ha bebido de su propia medicina, la del “no es no”, entendiendo muy bien todo el significado del no. De momento. Porque ha dejado la duda de si se presentará a otras primarias. Si lo hace, que podría hacerlo, la confusión  ya sería total, porque encima puede ganarlas, con lo cual los barones del partido deberían esconderse en algún cenobio.

    Dejar en manos de la militancia todo el poder es muy peligroso, porque la militancia suele ser pura y la política de altos vuelos, la del poder, no, todo lo contrario. Por eso existe el Comité Federal, que al final siempre manda más que los militantes. De ahí los insultos y los forcejeos de los militantes socialistas contra los “antiPedro”. Este hombre, alto y guapo, pero para mi que de pocas luces, que a la postre es lo que importa, ha dejado al histórico PSOE, con razón o sin ella, como esas zonas de las ciudades por donde ha pasado la guerra. Cuando ganó la secretaría general del partido a Eduardo Madina, y lo apartó como a un apestado, a mi me dio mala espina, me pareció que iba a ganarse muchos enemigos. Siguió ese proceso con Tomás Gómez en la Comunidad de Madrid, hizo otra jugada poco elegante en Castilla y León para meter a un secretario de su confianza...; de todos aquellos polvos estos lodos.

     Crear enemigos es la razón más determinante que existe para llegar al fracaso. Siempre, antes o después. Pedro Sánchez ha sido víctima de eso, además de no administrar el no contra Rajoy con más finura, con más zorrería, y dejarse comer el terreno por Pablo Iglesias y Podemos. En las dos elecciones generales ha cosechado los peores resultados de la historia del PSOE, 90 y 85 diputados. Y con eso no se puede ir a ninguna parte. 25 y 30 menos que Rubalcaba, que ya fue la hecatombe. Las últimas elecciones de Galicia y el País Vasco, con muy malos resultados para los socialistas, ha sido la gota que colmó el vaso. A mi también me pareció de traca cuando al conseguir 90 diputados salió ufano a decir que era un día histórico para los socialistas. Sí, pero histórico a la baja, en lo negativo. ¡Cómo pudo decir eso!

    En fin: a los hechos me atengo. Pedro Sánchez ha sido víctima de una cadena de errores y lo ha pagado. Pero se ha llevado por delante al PSOE, cosa que era muy difícil. Ahora les toca recomponer el desaguisado. ¿Lo conseguirán? Supongo que sí, pero necesitarán varios años porque la situación política general en España ha cambiado desde la crisis, fraccionándose la izquierda como en los viejos tiempos. Y eso el PSOE lo ha terminado pagando. Ha sido con Pedro Sánchez el desastre, pero podía haber sido con otro. Quien encabece el futuro muy grave lo tiene.

 

 2/octubre/domingo

 

    Los medios no paran en analizar la situación del PSOE; los tertulianos están de enhorabuena. No les falta corte. Mientras tanto en Colombia votan en referendum el pacto por la paz entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC. Después de 52 hay una esperanza. El no al acuerdo lo encabezó el expresidentes Álvaro Uribe. Las encuestas le dan una amplísima victoria a favor del sí.

 

    3/octubre/lunes

 

      Sorpresa. En el referendum de Colombia ha ganado el no. Por escaso margen. Pero no. Y no significa volver a negociar. Eso lo dicen las dos partes. En La Habana, lugar de contactos del gobierno y la guerrilla, volverán las reuniones. Las condiciones del pacto, en que salían demasiado bien tratados las FARC después de tantos asesinatos y crímenes, ha sido la causa del no. De momento la guerrilla no entrega de momento las armas.

 

      6/octubre/jueves

 

      Leo el libro de mi amigo el escritor berciano Manuel Cuenya “Mapas afectivos”. Título precioso y prosa extraordinaria. Un conjunto de relatos de viajes llenos de conocimiento y sabiduría. El día 26 está prevista la presentación en la librería Margen de Valladolid. Manuel quiere que se lo presente yo, y eso haré encantado. De momento, disfruto con sus viajes a Holanda, Portugal, Inglaterra, Grecia o Canadá junto con otros interiores a Salamanca, Zamora o León. Una mezcla de lo próximo y lo lejano. En “Mapas afectivos” Manuel Cuenya demuestra que es cierto lo que escribió su admirado escritor portugués Miguel Torga: “la más profunda y universal historia del ser humano se encuentra en la aldea más cercana”.