Practica la justicia, deja tu huella

Hoy en nuestro mundo conviven y se rozan todo tipo de huellas. Como si de un gran escaparate se tratara se superponen con aparente confusión huellas de diferentes formas, tamaños y colores. Desde  nuestras calles y plazas salen a nuestro encuentro huellas silenciosas, huellas anónimas, huellas colectivas,  huellas chiquitas, huellas rotundas, huellas que no tienen nombre, huellas imperceptibles, huellas que gritan, huellas que callan, huellas sin futuro, huellas que se desmarcan del camino trazado, huellas que  acogen, huellas que se desdibujan, huellas cansadas, huellas que pisotean, huellas que humanizan, huellas que transforman, huellas que nos interpelan, huellas sin alma, huellas que no dejan rastro, huellas  generosas, huellas que  acompañan, huellas que suman esfuerzos, huellas sin patria, huellas inéditas, huellas que nos esperan, huellas inacabadas que esperan que alguien se anime a continuar la tarea, huellas que sueñan, huellas sin huella,  huellas que contagian utopía, huellas que abren nuevos caminos, huellas que dibujan un mundo mejor…  De una u otra manera cada uno de nosotros elegimos la dirección qué queremos que recorran nuestros pies, elegimos qué zapatos o qué zapatillas queremos calzar y qué huella queremos dejar en este camino.

Sara Samprón Aira