Martes, 27 de octubre de 2020

Extraterrestres -I-

       Stephen Hawking es considerado el físico más importante de la historia tras Einstein, Newton y Maxwell. Pues bien, Hawking acaba de advertir: «La humanidad debería ser cautelosa en la búsqueda de contacto con civilizaciones alienígenas. Encontrar una civilización avanzada podría ser como cuando los nativos americanos se encontraron con Colón. Aquello no les salió nada bien». Pueden comprobarse estas afirmaciones en el documental «Stephen Hawking's Favourite Places», disponible en CuriosityStream. El prestigioso científico había declarado ya hace algunos años: "Es de suponer que exista toda una serie de civilizaciones en el cosmos. La Tierra seguro que no es una excepción. Si aquí se puede desarrollar vida de una forma espontánea, ¿por qué no podría ocurrir esto también en otros planetas?".

    Tengo para mí que el peligro no está tanto en la destrucción física, debida a nuestra más que probable inferioridad tecnológica, como al hecho de que los seres humanos somos una raza moldeable y demasiado parecida genéticamente a los monos, los cerdos o las ratas. Que el mayor peligro radica en lo fácil que resulta convertirnos en monstruos. Y una vez más no me refiero sólo al cuerpo sino a nuestra esencia misma de personas humanos. Persona significa etimológicamente careta teatral. Pasamos por la vida representando una comedia, un papel de mayor o menor brillo como miembros de un reparto multitudinario en cuyo casting no pudimos intervenir. Y precisamente por ser humanos (es decir, terrestres, hechos de humus o tierra) podemos convertirnos en inhumanos (con la partícula privativa in- en el mismo sentido excluyente que el prefijo extra-), en extrahumanos o, lo que es lo mismo, en extraterrestres. No se explica de otro modo que haya incontables individuos capaces de actuar como los asesinos en masa del nazismo y el comunismo, o de convertirse en los autómatas no pensantes de Corea del Norte. Dicho de otro modo, somos carne fácil y propensa a la esclavitud.            

      Este es buen momento para recordar mi etapa como estudioso del fenómeno ovni, un fenómeno que creo vinculado a inteligencias extraterrestres. La verdad es que siempre me han traido al pairo las actitudes ortodoxas a ultranza de los cientifistas que niegan cualquier realidad no certificable con las actuales herramientas de la Física. En las próximas semanas reproduciré el capítulo que dedico a este tema en mi librito Más allá del personaje, editado en 1996 por la Confederación de Libreros Españoles.

        Adelanto que yo mismo he visto un ovni, con toda claridad, a plena luz del día y junto a otros testigos. Y que hace muchos años presidí un congreso ufológico en el que participaron numerosos científicos: físicos, químicos, ingenieros, psiquiatras... En la foto adjunta soy el encorbatado sentado a la izquierda de Fernando Jiménez del Oso.