Martes, 25 de junio de 2019

De amistad y  músicas de otoño

Río Duero a su paso por Toro

   17/septiembre/sábado

Acudo a la Iglesia de San Lorenzo de Valladolid. Mi amigo Manolo Cano celebra el 50 aniversario de su boda. Gran mérito. Sin duda Manolo y su mujer Carmen son gente de otro tiempo. El sacerdote les invitó al altar y desde allí les sacó otro “sí quiero”. Algunos amigos me dicen que es la tercera boda que celebran de él. Ya hizo lo mismo al cumplir los 25. Y es que a Manolo le gusta dar importancia a las efemérides. En esta ocasión fue una ceremonia sencilla, humana y cercana para familiares y amigos. No soy aficionado a liturgias, pero las asumo con resignación cristiana en los acontecimientos en los que puedo contribuir a hacer a los amigos más felices.

   Después Manuel y Carmen nos agasajaron con una cena de postín en el restaurante La Parrilla de San Lorenzo, que está frente por frente a la iglesia. Un ejemplo de la comunión entre lo espiritual y lo material. Algo tal vez paralelo al contenido de una frase que dijo el cura durante la misa: “Cristo, que era rico, se hizo pobre, para desde la pobreza hacernos ricos a todos”. ¡Qué maravilla! Las interpretaciones evangélicas suelen ser un prodigio. Nunca logro sobreponerme a tanta brillantez no exenta de misterio.

    Manuel tiene ya una edad en la que los años empiezan a pesar, entre los setenta y los ochenta. Más de una década me saca. Lo conocí hace 25 años, y desde entonces siempre he mantenido con él una relación de cariño y respeto. Me ha enseñado mucho, porque su experiencia de la vida es profunda, y su capacidad para captar la cruda realidad es prodigiosa. Además de ser una persona de gran generosidad, conoce a las personas al vuelo, lo que siempre supone una lección. Un aprendizaje gratis.

   Nunca es tarde para la amistad. Las diferencias de edad no deben suponer ningún obstáculo. Siempre he tenido amigos mayores que yo, hasta no hace mucho, en que me han acercado a personas mucho más jóvenes. Y no lo he hecho a propósito. Han surgido las cosas así, de forma espontánea y natural, tal y como debe ser la amistad. Mi amigo Jesús Alberto suele decir que se sorprendió cuando hace unos años, ya con cincuenta, hizo nuevos amigos a los que quiere profundamente, entre ellos yo. Dice que pensaba que a esa edad ya estaba todo visto y hecho en la amistad, pero descubrió que siempre la diosa Filía está abierta a nueva relaciones.

   Creo que la amistad es una de las potencias que mueven a las personas. Por eso entiendo que siempre se debe tener la cabeza despierta, el corazón abierto y la generosidad a prueba de amigos. Por eso procuro hacer caso de una máxima que me enseñó un propio allá cuando yo contaba con veinte años: “Apártate de los palizas y los miserables”. Gran conseja.   

 

18/septiembre/domingo

Como anoche me acosté a las tres de la madrugada me levanté muy tarde. Mi cuerpo ya no aguanta como antes. Será que me estoy haciendo mayor y no me doy cuenta. La fragilidad humana se manifiesta primero en la salud y después en lo que le cuesta a uno levantarse de la cama. Por eso procuro en los primeros momentos de la mañana tomarme las cosas con optimismo, aunque sea virtual. Cada día más; la experiencia me ha demostrado que las actitudes negativas no conducen a nada bueno.

     Leo una entrevista que les hacen en “El Mundo” a Faemino y Cansado y me parto de risa. Su humor absurdo e inteligente es extraordinario. Entre otras perlan dicen: “Siempre hay que volver a casa con el beber cumplido”; “muy mal se nos tiene que dar esta noche para no masturbarnos”; “España es tragicomedia: estoy jodido pero póngame un vermú”.

   Después leo las encuestas sobre las elecciones vascas y gallegas del próximo domingo y las analizo con la indiferencia del que no sabe nada de política. Todo, según parece, seguirá como estaba. El PNV en el País Vasco y el PP en Galicia.  Ahora sólo falta saber si habrá, o no, terceras elecciones en España. Se hacen apuestas en todos los cenáculos, pero nadie sabe qué pasará. Mientras tanto leo que España pierde prestigio internacional.  ¡Ah!, ¿pero lo tenía?

     “Ciudadanos”, el partido de Albert Rivera, ha fichado para su formación al filósofo Fernando Savater y al profesor Sosa Wagner, que fue profesor de Zapatero en León (No sé si esto es un mérito). Dos buenos fichajes que estuvieron en UPyD, el partido fallido de Rosa Díez. C,s está comprobando que con los cuadros que tiene le espera menos recorrido que a UPyD. La democracia no se consolida desde arriba, como pretendieron los regeneracionistas Macías Picavea, Santiago Alba, Joaquín Costa o Lucas Mallada. Ya sabemos cómo terminó el invento: mal, claro. La democracia sí que se consolida cuando se echa del poder a elementos corruptos, tramposos y ladrones. Los que un día gobernaron a su antojo, de forma negra y oscura, y son descubiertos en trampas, caso reciente de la valenciana Rita Barberá, que fue fundadora del PP y ha dado con sus huesos fuera del partido, deben desaparecer de todos los cargos públicos. Incluido el Senado, aunque está institución no sirva para nada. Eso de llevarse para casa un montón de billetes así por las buenas sólo puede pasar en esta España cómica que no deja de sorprender ni a los descreídos como yo.

 

   21/septiembre/miércoles

Quedo con Eduardo Keudell y Manoli en Cañizo. Punto de encuentro. Desde allí vamos a Toro a ver la exposición Las Edades del Hombre, el mayor proyecto cultural de los últimos veinticinco de Castilla y León.  La Colegiata Santa María la Mayor, siglos XII-XIII, una maravilla en piedra natural o policromada, acoge “Aqua”, nombre que recibe este evento artístico en tierra de vino. No obstante, esta “aqua” ha sido una bendición para Toro, que lo ha revitalizado. Unas 300.000 personas ya han pasado por aquí para ver pintura y escultura extraordinarias de las diócesis de Castilla y León. El bautismo, lógicamente, la pila bautismal, o San Juan Bautista ocupan buena parte de la muestra que también se puede admirar en la iglesia del Santo Sepulcro.

    Toro es historia viva y profunda de España. Por sus famosas “Leyes de Toro”, allá por 1505, cuando era sede de Cortes, o por la “Batalla de Toro” aquella que se libró en su vega entre los partidarios de Isabel La Católica y los de Juana la Beltraneja. Ganó Isabel y la historia de España fue por los derroteros que conocemos. De haber sido otro el resultado, otra hubiera sido la historia. ¿Mejor o peor? Nadie puede saberlo. Toro, además, es una plaza llena de palacios, conventos e iglesias, e incluso su coso taurino se considera el segundo más antiguo de España. Pasear por sus calles, comer en sus restaurantes o comprar en sus comercios productos de la tierra son siempre un aliciente. Al fondo, abajo, desde la mirada cercana a la Colegiata, es un gozo para la vista al contemplar una extensión inmensa regada por el río Duero que se pasea entre arboledas, viñedos y puentes.

  Con Eduardo y Manoli nunca falta la conversación rápida, irónica, cáustica y humorística a la vez. Violeta siempre disfruta del acento argentino, como yo; nos parece el castellano más intenso, más concreto y más indomable. Nos contaron  Eduardo y Manoli un viaje con unos amigos suyos argentinos por varios puntos de España y a fe que ni Quino lo hubiera retratado mejor en sus viñetas. Argentina, los argentinos, ¡ qué mundo!

   Comimos ropa vieja, cochinillo, carrilleras y carne a la brasa. Todo regado con vino tinto de Toro, extraordinario. Salido de la uva “Tinta de Toro”, este vino tiene el honor de haber sido el que llevó Colón en sus carabelas para descubrir América. Su fuerza, su graduación, fue determinante para aquella elección. Ahora domeñada su personalidad excesiva por las nuevas técnicas de elaboración, los vinos de Toro pueden presumir, y presumen, de ser excelentes, capaces de satisfacer a los paladares más exigentes. Toro lleva en el nombre la marca, la fuerza, el vigor, la gallardía, la elegancia. Y el marketing.

    Toro, es cada día más una historia recobrada. Chocolates con el 99% de cacao, quesos excepcionales, pastas, bollos, rebojos, legumbres…Toro, su nombre siempre me llama para una visita. Ahora, en plena vendimia, mucho más. La uva, el mosto, se huele por toda la zona. Por eso merece una visita muy especial la “Bodega histórica” que ha restaurado en el centro de la población, muy cerca de la plaza Mayor la Denominación de Origen Toro. Un acierto del Consejo Regulador y su presidente, Amancio Moyano. Un paseo, bajada y subida, por la vieja bodega, con más de 400 años en sus adentros, es una lección para saber cómo se elabora el vino. Por algo ya han pasado por ella más de 5000 personas. Tres “plantas” y dieciocho metros de profundidad, dan idea de lo que es la bodega.

   Hasta la próxima, que será pronto.

 

22/septiembre/jueves

Los informadores del tiempo recuerdan que hoy comienza el otoño. Los días son calurosos, pero se nota un frescor propio de esta estación. También se nota que los días se acortan porque la luz se esconde antes. La clave de las estaciones no está tanto en el frío o en el calor como en el tiempo que dura la luz.

      Escucho varias veces a lo largo del día “El Otoño, concierto en fa mayor” de Vivaldi. “Las cuatro estaciones” del prodigio italiano siempre han sido unas de mis músicas clásicas predilectas. Ya en el Colegio Misionero del Verbo Divino, en Coreses, Zamora, los frailes alemanes y polacos nos despertaban los domingos con este tipo de música. Desde Mozart a Beethoven, desde Mendelssonhn a los Strauss, desde Tchaikovsky hasta Falla. A mi me encantaban especialmente la Sinfonía del Nuevo Mundo de Dvorak y “La primavera de Vivaldi”. El padre  Brzezinski, encargado de los dormitorios donde descansábamos  400 alumnos ponía la música a un volumen considerable para despertarnos. E iba pasando por los pasillos. Nosotros nos tirábamos inmediatamente de la cama, pero cuando se iba de nuestra lado volvíamos a meternos entre las sábanas. A veces le toreábamos. Entonces, con voz lenta y sentenciosa decía: “ a mi me engañáis, pero a Dios no”. Ante esa aseveración nos acongojábamos y nos quedaba más remedio que aceptar la realidad e iniciar el día yendo a los lavabos en busca de agua fría para despertarnos del todo.

     Los frailes procuraban que las músicas del domingo y los días festivos fueran conciertos alegres, dinámicos, movidos, mientras que los días de diario preferían músicas más secas, más serias, menos atractivas. En la iglesia siempre nos esperaba el “Gregoriano” que interpretaba al órgano el padre Juan Frank, un alemán nacido para la música. A veces le sustituía mi amigo Alberto Vaquero, que era un virtuoso de todos los instrumentos a pesar de su corta edad. 

      Leo los periódicos del día y en todos veo a mi amigo Javier Montaña. Es el protagonista de un acontecimiento que anoche inundó Valladolid de moda, vino y glamour. Comprometido siempre con el mundo del comercio, Javier Montaña no escatima esfuerzos por causas comunes que contribuyen a mejorar la sociedad. Sus amigos le apoyamos incondicionalmente, aunque él suele repartirnos leña a la más mínima si considera que desbarramos. Pero en el fondo es un sentimental, y eso es su gran virtud, que valoramos.

  Termino el día escuchando la noticia de que Pedro Sánchez, el contumaz socialista, ha decidido volver a intentar formar gobierno con 85 diputados. Si no lo consiguió con 90 ¿ cómo es posible que espere conseguirlo con cinco menos? Sabe también que C,s no se casa con Podemos, ni Podemos con C,s, de ninguna manera. ¿Qué espera, que le vote el PP? ¡Alguien entiende a este hombre? La política ya no es el arte de lo posible, sino de lo inimaginable. Y España resiste. ¡Qué fenómenos somos!