Domingo, 9 de agosto de 2020

Candelario, los veranos en un pueblo con encanto

El hecho de ser uno de los municipios mejor conservados de la provincia, le mereció la declaración en 1975 de Conjunto Histórico-Artístico

La villa de Candelario se escalona en la ladera de la sierra de su mismo nombre, lo que hace inevitable que su entramado callejero sea complicado, con calles principales en el sentido de la pendiente y las calles y callejas secundarias transversales a las anteriores.

La falta de horizontalidad hace que sus rincones tengan una estética y un sabor especial. El paseo por su casco urbano es cansado, pero siempre relajante y placentero. Esta estética tan especial y el hecho de ser uno de los municipios mejor conservados de la provincia, le mereció la declaración en 1975 de Conjunto Histórico-Artístico.

Visitar Candelario en la época de otoño y primavera es ideal para hacer pequeñas rutas de senderismo, aunque en verano también se incrementaban los forasteros que aprovechaban sus vacaciones para disfrutar del pueblo.

El agua de los ríos es un elemento natural que proporciona a estas rutas destinos donde se puede disfrutar de unos maravilloso paisajes y unas excelentes fotografías.

Paisajes que en otoño se tiñen de colores amarillos y rojizos. El sentido del oído descansará escuchando, al caminar, el paso del agua y el bello canto de los pájaros.

Fotografías: Juan Miguel Pando (Fototeca Patrimonio Cultural Español)

  • Grupo de niños jugando.
  • Hombres sentados sobre un puente de madera.
  • Pareja bailando.
  • Calle de Candelario.