Sábado, 21 de septiembre de 2019

La gota

Por primera vez en muchos años, he faltado a una cita que mucho me apetecía, y no por olvido, ni falta de tiempo, ni siquiera a causa de la gripe, que nunca tuve. La causa ha sido mucho más dolorosa, pues no estuve en el evento, por algo que se conoce como “la gota”… y se añade: “por ataque”.

Normalmente el “ataque” ocurre en una sola articulación, con más incidencia en el dedo “gordo” de los pies. Tal no ha sido en mi caso, ya que me “mordió” sin piedad en, los dedos de los pies (los “gordos”) las rodillas y los talones de Aquiles (en este caso, los míos). Inducido por mi esposa, fui a pedir hora para consulta con el médico y cuando estaba en la cola de las peticiones de hora se acercó a mí un viejo conocido, que solícito me preguntó: ¿Qué te ocurre? Anselmo. Y le contesté amablemente”; Pues ya ves… por un tema del Ácido Úrico que me tiene “machacado”…

Ya… ¡la gota!... y sin dejarme replicar, añadió: “Una enfermedad de Reyes, de gente rica”. Menos mal, que en ese momento me tocó el turno, pues de otra forma le hubiera tenido que decir: Pues tiene co… como lo tenía que pasar el Rey Carlos I de España y V de Alemania, cuando no tenía para aliviar sus dolores, ni la COLCHIZINA, ni el ZILORIC 300, ni el VOLTEREN…

Pero… ahí no quedó la “cosa”, pues cuando yo salía del Ambulatorio cojeando, otro amigo, persona muy conocida en Salamanca, que iba en busca de sus recetas, sin pararse me espetó cuando pasó a mi lado: ¿Veo que cojeas? … Yo apenas le dije balbuceando: Sí, es de la gota… Y ya cuando empujaba la puerta de entrada al recinto ambulatorio a voz en grito me dijo… ¡eso es de los mariscos y de la “pila” de años. Y, me lo gritó a la llana y sin miramientos!

Cuando llegué a casa, me senté en mi sillón preferido, para reflexionar sobre todo lo sucedido y leer la prensa diaria; con tan mala suerte que al abrir el periódico me encuentro con lo que leo y trascribo: “Un libro descubre que la gula es el pecado capital de España… Un país donde toda celebración acontece en torno a la mesa, la gula es el pecado nacional por excelencia… “barriga llena, corazón contento”, “tripa vacía, corazón sin alegría”.

Y, aquí ya me derrumbo y no sé si continuar contando, para aclarar, que: La cita a la que fallé por primera vez en muchos años; era para reunirme con un grupo de viejos amigos, a la vera del antañón olivo que tengo en la parcela, para degustar un vermú con anchoas de las redondas como aperitivo y después ricos guisos; entre los que no faltaría ni el tostón asado en su jugo, ni el cabrito frito con mucho ajo y otras delicias gastronómicas, vino, licores y postre…

Otra vez será… Iré al próximo año. ¿ Si Dios quiere… y “la gota” me deja”?.

Anselmo SANTOS

Contador de historias humanas