Sábado, 21 de septiembre de 2019

El Trampantojo

“Es ilusión, trampa, enredo o artificio con que se engaña a uno haciéndole ver lo que no es”…

De siempre he sido un cazador-andador solitario, haciendo bueno lo que aseveraba Rousseau:

-“Heme aquí solo, sin hermano ni prójimo, sin más compañía que yo mismo”… Y recuerdo que siguiendo esta costumbre, paseaba un día por pagos de privilegio, gozando de la apacibilidad de un domingo esplendido, pausa en la climatología de febrerillo “el loco” y un principio de marzo calcado. En esta soledad de un campo de trigos incipientes que tratan denodadamente de superarse de las heladas y tener su verde fuerte; me vi de pronto sorprendido cuando al traspasar una loma comprobé cómo en un arenal de turbión estaban, nítidamente marcadas, las huellas de mis botas de campo, pero… en dirección contraria a la que hoy llevaba. Sinceramente yo no recordaba si aquel otro día, había sido propicio o no para mi afición, pero lo que si tenía presente en mi memoria era; que yo pude gozar de la Naturaleza y los espacios abiertos.

Por ello, me paré en la andadura, puse mi bota sobre la huella que estaba marcada en la arena y al ver que eran coincidentes, con emoción contenida reanudé la marcha y mis pensamientos. Y en ellos “veía”, que en la vida misma todos son pasos encontrados pero que la mayoría de las veces no tenemos la suerte de que sean coincidentes. Y se convierte en un “trampantojo”,  en el que intervienen: la ilusión, la trampa, el enredo, el artificio… para hacernos ver que nos estamos engañando o nos engañan, haciéndonos ver… lo que no es.

Y el mayor engaño, que ha estado a punto ya de causar alguna tragedia es, para mí, esa irracional moda de “las FLASHMOBS” ese fenómeno surgido de la irresponsabilidad humana, un verdadero “trampantojo”… ilusión, trampa, enredo  artificio; que con acciones organizadas grupales , que se realizan en lugares públicos durante breve espacio de tiempo y en las que se engaña, haciéndonos creer… lo que no es.

Por ello, comprender la emoción que sentí, cuando en mi paseo las huellas, que en su día, dejé en la arena de un regato seco, entre tierras de labor, fueran coincidentes, después de un largo tiempo. Comprender que esas huellas, sean para mí, una epopeya (palabra, discurso, verso y gesta) de lo sencillo. Entiendo también, que en un tiempo como el actual, con tanto “trampantojo”… esto sea difícil de comprender.

Anselmo SANTOS.

Contador de historias humanas.