Jueves, 29 de octubre de 2020

La demora ejecutiva

La verdad es que me lo ponen a tiro, y si le sumamos lo facilón que es uno, es harto difícil resistirse a no mentar a la bicha política en este alivio semanal. Quince de agosto, España arde entre fiestas y calorazo, y aún sigue sin gobierno. Bueno, lo tiene, pero prorrogado, jadeante y pretextado. Y llega Rivera para darle vidilla a la cuestión y lanzarme un capote irresistible en forma de sexteto irrenunciable.

Confieso que me parece estupendo que alguien empiece a poner encima del tapete cuestiones que deberían haberse finiquitado tiempo atrás, pero no les mentiré si les digo que además de lo estupendo, se me antojan escasas las cuestiones y de confortable cumplimiento. Y no se porqué tienen con cierto tufillo a comida precocinada. Lo dicho, facilón y además desconfiado...

Fuera imputados por corrupción, adiós aforamientos, nueva ley electoral, no más indultos a corruptos, limitación de mandatos presidenciales e  investigación parlamentaria del "caso Bárcenas".

Seis toros seis, como seis soles, con los que tiene que lidiar el paseante Rajoy. 

Entro en modo bisoño. Me da cierta cosilla que las seis cláusulas planteadas por Ciudadanos y tan calurosamente acogidas por el PP vayan a ser consideradas, y a todas luces aceptadas, simplemente por sillones y no por convicciones. Por que no me digan a mi que las seis de Rivera no podían haber sido las dieciséis de Rajoy haces meses y meses, incluso algún año atrás.

Ahora que lo mejor de todo, lo realmente hilarante es lo de esperar una semana a plantearle las condiciones al comité ejecutivo popular para que este decida que hacer. He aquí la "milongaza" del verano. Imagino que lo que les voy a contar pasará en todos los partidos, puede incluso que sea la única forma de dirigir una organización con alguna expectativa de éxito, pero así están las cosas.

He formado parte durante veinte años de comités ejecutivos dentro del Partido Popular, he incluso he dirigido alguno de ellos. He sido lo que podríamos llamar un disciplinado "homo popularis". Y creanme si les digo que jamás he visto que nada que salga de estos conclaves haya ido en contra de lo que el líder haya planeado, decidido y antojado. Desde nombramientos institucionales, orgánicos, estrategias o declaraciones varias. 

Es más, hoy en día en algunas de estas reuniones, no muy lejanas por cierto, hasta se dan ruedas de prensa antes de que se celebren. En las cuales, con visionaria e inusitada premeditación, se informa de lo que minutos después se decidirá.

Así que esta demora ejecutiva no deja de ser un requiebro para ganar tiempo, planear estrategia y echarle el muerto de lo decidido a la voz del partido. Una voz perfectamente modulada y convenientemente afinada. Vamos, que huele, sabe y parece una coartada ejecutiva como la pirámide de Guiza. Y eso que España necesitaba un gobierno cuanto antes ...

Creo que el comité ejecutivo popular matizará las demandas del catalán, las suavizará y las compondrá. Pero será el comité quien lo haga y Rajoy quien lo acate, al menos así nos lo mostraran. Por que al final lo que Rivera pretende es no bajarse de su burra dejando en suerte a Rajoy. 

Aunque creo que puestos a pedir, que es gratis, Rivera se ha quedado corto, muy corto. No solo en regeneración, si no en cuestiones cruciales que lastran la política y el desarrollo patrio. 

Pero si algo de positivo tiene todo esto, es que alguien, aunque tímida y parcamente, empiece por ponerle puertas a un campo que lleva demasiado tiempo expuesto a la maleza y las plagas.

Pero si yo fuera gallego y registrador de la propiedad, bien sabe Dios que presentaba veintiséis irrenunciables y dejaba al respetable levantado en ovación y a mi partido henchido de satisfacción.  Pero como no lo soy, ni lo pretendo, solo me queda poner fin a otra parrafada semanal y lanzarme como si no hubiera día a los brazos de este agosto jaranero