Miércoles, 21 de octubre de 2020

Medallas JJ OO

    En el deporte, como en cualquier otra actividad sometida a competencia, hay medallas inmerecidas, y creo que es en el ámbito deportivo donde más evidentes resultan las incongruencias. Como ejemplo de andar por casa pondré la presea de la foto adjunta, que me dieron tras una derrota de mi equipo en una competición infantil de fútbol.

     Lo que quiero comentar ahora, sin embargo, es mera apreciación personal; no sé de nadie que lo haya planteado ni creo que me vayan a hacer puñetero caso: la distribución de premios en los Juegos Olímpicos, especialmente en natación y algunas disciplinas atléticas, me parece absurda. El caso Michael Phelps resulta a mi juicio un paradigma del sinsentido. Noticia destacada en medio mundo: "El deportista más galardonado de la historia de los Juegos se despide con 28 medallas, 23 de ellas de oro, seis conseguidas en Río, cinco de oro y una de plata". Obviamente este nadador estadounidense ha obtenido tantos trofeos por ser el más veloz del mundo en las piscinas. Pero es que, para su fortuna, en esa modalidad deportiva hay pruebas distintas para distintas distancias... y resulta que si Phelps es el que menos tiempo tarda en cubrir 400 metros, también lo es en 200, en 100 y en 50. En definitiva, se conceden varias medallas por hacer lo mismo. Algo semejante ocurre con las pruebas de velocidad en pista. Usain Bolt es un cohete corriendo, y eso le da derecho a que le reconozcan una medalla de oro por ser el mejor en cada distancia recorrida: una medalla por 100 metros lisos, otra por 200, otra en 4x100... Creo que este sistema de trofeos favorece injustamente a los nadadores y a los corredores de pista porque disponen de oportunidades de presea en numerosas pruebas muy similares. Si se aplicase el mismo criterio a otras competiciones, además del oro, la plata y el bronce de los tres primeros de las finales habría que conceder medallas –por ejemplo– a los que cubriesen en primeras posiciones el primer kilómetro o los 10 o 20 primeros kilómetros de la maratón; a los mejor clasificados en cada una de las eliminatorias de las pruebas ciclistas, o a quienes ganasen cada partido de fútbol, baloncesto o tenis. Y además, la ejecución de las pruebas en cualquiera de estos otros deportes exige más tiempo de esfuerzo o resistencia que los ya mencionados de la piscina y la pista lisa.