Jueves, 12 de diciembre de 2019

Sentido común.es

Al sentido común se acude muchas veces para justificar una conducta o acción dado que éste se basa en el acervo de conocimientos y creencias compartidas por los integrantes de una comunidad y que son consideradas como prudentes, razonables y efectivas para la vida diaria. También conlleva la forma de reaccionar adecuadamente frente a cualquier evento, accidente o tragedia con independencia del estrés que este genere. Por tanto, este sentido conlleva un nivel básico de inteligencia cerebral que desarrolla el ser humano para manejar con sensatez las diferentes situaciones de la vida diaria e incluye la conciencia de vivir en comunidad.

Si se analizan algunas de las noticias que frecuentemente aparecen en los medios de comunicación como el cansancio de conductor causa del accidente de los estudiantes de Erasmus…muere una menor en el pirineo aragonés en una marcha nocturna…el consumo de alcohol está implicado en muchos accidentes de tráfico… la mayor parte de los incendios son debidos a negligencias… el uso abusivo de las TICs conlleva riesgos… pulsera que monitoriza tu vida sin que se note… pokemon go vuelve locos a los treintañeros… etc. Todas comparten una característica o causa común, la falta de sentido común.

A estas noticias se le pueden añadir el fenómeno virtual que acontece en las redes sociales por estar pendientes de lo accesorio frente a lo fundamental y porque se utilizan éstas como excusa para convertir en noticia aquello que no lo es, cuando sabemos que hay mucha gente adicta a llamar la atención y profesionales con inconfesables conflictos de interés.

Toda esta situación supone un riesgo social y medioambiental que se está fomentando a través de una cultura que se retroalimenta entre los déficits de Educación y la falta de sentido común y que es aprovechado por oportunistas que no saben lo que es la ética y el rigor de profesional.

Este sentido, que siendo tan común se manifiesta con variabilidad social, empieza a ser escaso en la vida habitual de muchas personas, dado que asumen riesgos innecesarios y ,por tanto, no va a quedar más remedio que fomentarlo a través de la Educación como una competencia transversal para la vida, y en todos los ámbitos. En el ámbito sanitario, por ejemplo, aplicar el sentido común implicaría comer menos y hacer más ejercicio para el control del sobrepeso y la obesidad y también para la diabetes tipo II. Esto conllevaría una reducción de los costes personales y sociales, lo que ayudaría a la sostenibilidad del sistema sanitario. En el ámbito del ocio y tiempo libre, por ejemplo, aplicarlo conllevaría una reducción de salidas de riesgo al monte o a la carretera, lo que reduciría los accidentes y los costes de evacuación. Por cierto, los rescates de imprudentes y las urgencias innecesarias de los frecuentadores excesivos de estos servicios se deberían empezar a controlar y/o cobrar.  No se puede seguir financiando la irresponsabilidad y la imprudencia.

En mi opinión, la causa-raiz de este problema se debe a que no se está fomentando lo fundamental y lo transversal, la Educación y el sentido común y, sería necesario y adecuado Promocionar la Educación para hacer una vida comunitaria más humana, generosa y saludable; pero también utilizar la principal herramienta del organismo humano para aplicar el sentido común y evitar el riesgo de eventos indeseables. También se debe aplicar para Fomentar la Salud  mediante un estilo de vida saludable y prudente para que no se tenga que llegar a prescribir y acudir por el sentido común a las farmacias!

 

JAMCA