Jueves, 24 de octubre de 2019

Quo Vadis PSOE

[Img #569668]

Tengo un compañero en Podemos que dice que el PSOE es como Laudrup: cuando crees que está mirando a la izquierda, realmente está haciendo un pase a la derecha. El exceso escenográfico en el pacto entre PSOE y Ciudadanos, así como la vaguedad de la pregunta que el PSOE ha trasladado a sus bases, insultando su inteligencia, nos da ya una pista sobre lo que no quieren que hagamos: profundizar en el texto del acuerdo. Pues bien, hagámoslo.

No es sólo que el PSOE haya claudicado ante el muy neoliberal economista Garicano, pasando por encima de los restos de socialdemocracia que quedaban en su interior. Es que ha elegido posicionarse junto al IBEX35 en lugar de ponerse del lado de la justicia social. Y ya lo sabemos: no se puede estar con quienes desahucian y los desahuciados al mismo tiempo…

El pacto entre PSOE y Ciudadanos perpetúa las políticas del Partido Popular. Ya lo dijo Albert Rivera tras la presentación: no hay en él ninguna razón por la que el PP pudiera no sumarse, las puertas para la Gran Coalición, para el abrazo letal entre el PSOE y el PP que tanto desea Alemania están abiertas.

Frente a quienes vinimos para dar respuestas al grave aumento de la desigualdad en nuestro país y actuar con la celeridad que la creciente fractura social en España nos demanda, ¿qué es lo que el PSOE está llamando “acuerdo histórico"?

¿El abaratamiento del despido y el apuntalamiento de un modelo económico basado en la precariedad de la mayoría? ¿Permitir que sea ¡aún más barato! el despido para los trabajadores temporales los dos primeros años? ¿El hecho de no tocar, tal y como prometió en campaña, la Ley Mordaza y permitir que los informes de Amnistía Internacional sigan sacándonos los colores por el retroceso imparable en nuestro país de los derechos humanos? ¿Es histórico un acuerdo que mantiene inmutable la fiscalidad y que no afronta su urgente reforma y la apuesta por la progresividad que defiende ¡hasta Bill Gates!?

Es sintomático que el acuerdo no lleve aparejada una memoria económica, al fin y al cabo nada se dice sobre el blindaje de los derechos sociales en él. Incluso la reforma constitucional a la que se refieren es tan estrictamente cosmética que no afronta en absoluto los problemas de la mayoría de nuestro país y en el texto del acuerdo brillan por su ausencia las medidas para crear empleo o atajar la desigualdad.

Pero no queda ahí la cosa: congela el salario mínimo, la inflación se comería la ridícula subida del 1%. Y de nuevo la vergüenza internacional frente a quienes convierten culturalmente a nuestro país en una marca: ya nos señaló el Consejo de Europa que el salario mínimo en España no garantizaba un nivel de vida digno, ¿les parece histórico seguir avanzando en una dirección que desprotege a quienes más lo necesitan?

Tampoco derogan el artículo 135. Por lo que se ve para el PSOE y Ciudadanos proteger los recortes en lugar de proteger a las personas es un nexo común.

Y todavía tenemos que aguantar estoicamente el papelón del señor Hernando en rueda de prensa tratando de desviar la atención de un modo tan burdo (¡la pinzaaaa, la pinzaaaaa, qué miedo, que viene la pinzaaaa!) que una se pregunta qué habrán hecho las buenas gentes del PSOE de nuestros pueblos, las buenas gentes que creyeron aquello de socialista y obrero y que han tenido que asistir a esta deriva que no merecen.

Quo Vadis, PSOE, ¿acaso lo sabes? La gente de este país nos ordenó crear un gobierno de cambio, ¿cuántas traiciones más te quedan?