Martes, 29 de septiembre de 2020

Alfombra roja

            Si el ilustre sordo levantase la cabeza y observase cómo guapos y guapas cubiertos, o semi-cubiertos, por carísimos lienzos, adornados con no menos caros complementos, mostrando cacha ellas y pajarita ellos, a la par que haciendo gala de lujo, pompa y boato, pululan por el glamour mientras clamaba su Presidente, el Sr. Resines, por el cumplimiento estricto de la Ley, la aplicación rigurosa de la norma como garantía del Estado de Derecho, haciendo referencia a la Ley de Propiedad Intelectual, se sentiría orgulloso de tan prestos en la exigencia de la norma y del respeto por la legalidad.

         [Img #559595]Menos mal que era sordo pues, segundos más tarde, nuestros impolutos “titiriteros” clamaban contra la detención de unos compañeros suyos que no contentos con alimentar la violencia, la violación, el aborto, la propaganda terrorista y la destrucción de la democracia, lo hacían ante niños indefensos en una evidente violación de los derechos de la infancia, en lo que por sí mismo era un actuar criminal, pero realizado ante los menores es aún más abyecto y perseguible, pero, en este caso, la Ley, la norma, el Derecho no debía ser aplicado para estos castos defensores de la libertad, de su libertad, pues la de los niños, la de los demás, es una puñetera mierda que puede ser pisoteada.

            Hablan de casta, de carcunda, de derechos, pero claman por un IVA reducido a la par que cobrar subvenciones para su cine, para su empresa, de forma que si la película da dinero es para ellos, pero si da pérdidas –como suele ser habitual, por malas- nos las comemos todos.

            Hablan de casta, de libertad, pero se llevan la pasta de la forma más indigna, ruin y mentirosa para cuando se les procesa por latrocinio, se les imputa por robo o se les hace responder por la violencia sesgada, claman por la libertad.

            Nuestro ilustre sordo buscaba la forma de luchar por España, por la libertad frente al gabacho, con errores, con defectos, pero limpio, impoluto e ilustre, no como estos “mamajuanos” que, lustrando la alfombra, claman cual paupérrimos sujetos por un mendrugo de pan. Pues amigos, o dioses o villanos, pero ambas cosas a la par no es de recibo. No es de recibo parir en los más caros hospitales del lobby israelí, para clamar contra ellos a favor del islam, de argüir contra los ricos y nadar en la abundancia, de defender al trabajador y utilizar cruelmente los eres.

                Antes de que ustedes se beneficien con un IVA reducido o subvenciones o apoyos fiscales, debería de estar la sanidad pública, la justicia, las pensiones, las prestaciones sociales. Desde la alfombra roja, pero que muy roja, muy incoherente y mezquina ¿de qué vais amigos?