Lunes, 9 de diciembre de 2019

El juego del “reventón”

Allá por el año 2005, escribí un  artículo que titulé “El juego del reventón”. En aquel entonces, el sistema de suministro de agua de nuestra ciudad andaba bastante deteriorado y los reventones de tuberías se sucedían por doquier día sí y día también.

          [Img #556855]  Los responsables, quiero decir, los encargados de solucionar tal desaguisado,  parece que han hecho dejación de sus obligaciones y los reventones nos acompañan como fieles amigos por las calles y plazas de nuestra querida Salamanca, por lo tanto, las bases del juego que entonces proponía, siguen tan vigentes como lo eran hace más de diez años.

            Veamos lo que proponía entonces:

            En este juego pueden participar cuantos jugadores quieran, solamente se necesita unos alfileres de colores y un plano de la ciudad de Salamanca.

            Cómo se juega: Cada jugador puede comprar cuantos alfileres de colores quiera, al precio de un euro cada uno. A continuación elegirá una calle, plaza, parque, esquina… del plano de la ciudad y pinchará en ellos los alfileres que ha adquirido.

            Con todo el dinero recaudado por la venta de los alfileres se hará un fondo.

            Ahora no hay más que esperar a que se produzca el primer “reventón” de alguna tubería de la red de abastecimiento de agua de la ciudad. Seguro que no habrá que esperar mucho. Es probable que en un mismo día ocurra más de un “reventón”, en ese caso computará el primero que se produzca.

            ¿Quién gana?: Lógicamente el que tenga el alfiler más próximo al lugar en el que ha ocurrido “el reventón”.

            El ganador se llevará el ochenta por ciento del fondo, el otro veinte por ciento quedará en beneficio del organizador, que bien podría ser el Ayuntamiento de Salamanca, el cual con los beneficios obtenidos podría poner remedio a este tipo de incidente tan habitual últimamente en las calles de nuestra ciudad. Pero ¡cuidado¡ que los responsables de las reparaciones no se esmeren demasiado, no sea que por demora en los reventones, el juego pierda interés y con ello los beneficios que este les pueda reportar.

            Este juego se puede practicar también en cafeterías y bares, a la usanza de las porras futbolísticas, incluso puede ceñirse a los reventones de un barrio o una calle determinada, ya que si tenemos en cuenta toda la ciudad, tal vez no haya tiempo para hacer las inscripciones de un “reventón” para otro.

Suerte para todos