Viernes, 23 de octubre de 2020

A su ritmo

 

Hace unas semanas que vengo observando y sobre todo escuchando, que la mayor parte de las clases de sexto de primaria van a un ritmo acelerado y se están centrando tanto en superar la famosa reválida que algunos alumnos, y contenidos se están quedando en el camino.

 

De nada sirve preparar “a mata caballo” una prueba si los niños una vez realizada van a tener un vacío del curso en general.

 

Entiendo que es importante para cualquier centro el resultado de esas pruebas, pero ¿Y el resultado real de los niños? Los profesores ( o yo al menos así lo haría), deberían centrarse en su materia y enseñarla a un ritmo normal, no hacerles “engullir” una materia para que un mes antes de terminar el curso, como se realiza la prueba, tengan todos los contenidos “tirados” en su cabeza.

 

No puedo estar de acuerdo con esto, no señor, es un error.

 

Me consta que varias comunidades han recurrido esto y que el País Vasco ha anunciado hoy que no realizará la prueba…

 

Hablando de errores:

Si contamos con que en los próximos 10 años habrá más de un gobierno y que todos se ponen como “flor” la modificación de la ley, supongo que mis hijos pasarán por al menos 3 leyes educativas distintas, con criterios opuestos y que por supuesto de ninguna de esas supuestas modificaciones tendremos resultados reales para saber si funcionan o no, básicamente porque no da tiempo a ello.

 

Por ello desde aquí me gustaría pedir a centros y profesores que eviten el “atragantamiento de la materia” sobre todo si es por una razón tan tonta como ego o prestigio del centro, antes de eso siempre los niños, por favor.

Y como no, al gobierno, al anterior, al que está en funciones, al que gobierne y al que gane las siguientes elecciones, dejen de jugar con la educación como si fuera el tetris, que no se trata de mover fichas, se trata de algo tan serio como el futuro de país.