Miércoles, 13 de noviembre de 2019

El dinero de 2016

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Los emprendedores de este año ya están presentando nuevos proyectos. Cerrado el ejercicio 2015, presentadas cuentas, abonados impuestos y analizado los datos, ahora queda afrontar las necesidades de este año. Parece que se hubiera perdido el mes de enero, pero analizar y decidir toma su tiempo.

En Salamanca no se ha empezado excesivamente bien. Las rebajas benefician a las cadenas de siempre y el pequeño comercio sigue tirando de horas extras (robadas al sueño) de los autónomos, al esfuerzo no remunerado de los emprendedores y al low cost. Las cadenas aumentan sus beneficios a costa de baja contratación, sobre esfuerzo del personal por cuenta ajena, salarios ajustados, rebajas no tan bajas, ahorro en marketing y los márgenes anotados gracias a la bajada del precio de las materias primas. El pequeño comercio, emprendedores y autónomos empiezan el año con necesidad de liquidez. Este es el análisis fundamental del ejercicio 2015 que ha terminado.

Las grandes cadenas no necesitan grandes créditos, cuentan con una liquidez inmensa o con la liquidez de los fondos de inversión y capital riesgo. Estos últimos, que impulsaban el desarrollo de nuevos centros y nuevas contrataciones, están saliendo de nuestro país en tromba por la situación política de desgobierno. La irresponsabilidad de nuestros políticos, y ya a estas alturas hasta de nuestro monarca, ha provocado la retirada de un 40% del dinero de estos fondos. Este tema da para muchos artículos más de economía política.

Las grandes instituciones económicas más diligentes y dinámicas están haciendo un importante esfuerzo en resolver la necesidad de liquidez de emprendedores, autónomos y PYMES. Muchas escuchando el plan de la CEOE y CEPYME que ya expuse en un artículo anterior. Fruto de ello, el ICO ha puesto encima de la mesa 12.000 millones de euros de financiación para PYMES. El Instituto de Crédito Oficial ha anunciado 2 de las demandas más claras de CEPYME: Flujo de efectivo y financiación a largo plazo. EL ICO ha planteado ahora un aumento de los plazos de crédito de hasta 20 años.

Una medida cada vez más demanda para la financiación de PYMES es la financiación no convencional. Los elevados intereses, el cierre del grifo de la financiación, las elevadas demandas de avales de las entidades financieras, empujaron a las PYMES a buscar financiación en otros lugares diferentes a las “tiendas del dinero”. Desde CEPYME se volvió a demandar a instituciones financieras y gubernamentales que, se facilite una mayor variedad de instrumentos financieros. No sólo es una manera de educar la cultura empresarial sobre el mundo de las finanzas, si no que además obligará a las entidades financieras a buscar nuevas fórmulas para financiar ese circulante de los emprendedores y fomentará la competitividad entre ellas, algo tan sano para todos.

Para terminar, un lastre en la economía comercial de los negocios españoles: la morosidad. Si muchos no quieren trabajar con la administración por el retraso en los pagos, la promesa de abono de deudas por ley no ha aliviado la liquidez de las PYMES, autónomos y emprendedores. Además de la Administración, la morosidad entre empresas es también un quebradero de cabeza, por eso es de agradecer el apartado que ha creado este año el ICO en su fondo de 12.000 millones de euros: “la línea ICO crédito comercial” Con esta fórmula se facilita la liquidez mediante el anticipo de facturas a corto plazo. Así sí.

Las empresas se agrupan, las empresas se escuchan y concentran su acción para tener una voz fuerte y clara para demandar cambios. Algunas entidades financieras y algunos sectores de las instituciones de Gobierno escuchan. Esperemos que estos avances que se van consiguiendo sigan por buen camino con un nuevo Gobierno dialogante y solícito. Mientras tanto, las asociaciones de empresarios seguiremos motivando a emprender, es una sana y gratificante labor.