Martes, 18 de diciembre de 2018

Querido Diego

Sólo me sale pedirte perdón por ser parte de un sistema que no ha parado a tiempo todo lo que has pasado, que no ha prestado suficiente atención, o peor aún que ha mirado a otro lado cuando tu sufrías.

Soy tan culpable como cualquiera, soy parte de una sociedad que ha permitido el sufrimiento de Diego y permite el sufrimiento de niños y niñas que hoy lunes no quieren volver al colegio porque es su infierno, y ahora me pregunto:

¿qué no he hecho para evitar el fatal desenlace del pequeño Diego?,

¿qué puedo hacer ahora para que no vuelva a ocurrir?

No debemos permitirnos que la muerte de Diego sea sólo una noticia más, hay que abrir los ojos a una realidad que no vemos lo suficiente y que aún viéndola no es sencilla, hay que poner remedio y hay que ponerlo YA.

¿Qué estamos haciendo para que el sufrimiento de un niño sea la diversión de unos pocos? ¿Cómo hemos llegado a este punto?, y les digo una cosa, no me vales eso de “lo ha habido toda la vida” porque no tendría que haberlo habido nunca, ni debería volver a ocurrir.

Me estremece pensar que hoy algún niño está viviendo algo parecido a lo que ha vivido Diego

Me queda darte las gracias, querido Diego, a ti y tus padres, por mostrarnos una realidad ante la que hay demasiada ceguera, por hacer que haya movimiento para acabar con el sufrimiento de unos y la violencia sin sentido de otros.