Viernes, 23 de octubre de 2020

Se acabó

Cuando lees algo que te hace humedecer los ojos y encoger el corazón merece ser compartido.

Eso me sucedió con la nota de suicidio de Diego, un niño Madrileño de 11 años, que decidió poner fin a su vida porque “era la única forma de dejar de ir al colegio”.

Leer esa nota al completo fue algo indescriptible, igual de indescriptible es para mí ahora mismo, como madre de un niño de 11 años que a veces no lo ha pasado bien, leer como han decidido archivar la causa…se acabo…

Como madre entiendo a esos padres que piden justicia, que se analicen las pruebas y que lleguen al final del caso, porque algo le debía pasar y ese algo tenía que ver con el entorno escolar,  queda claro en su nota de despedida…

Despedirse de sus padres, de su familia, de su vida, suplicar perdón por ese acto, no puedo ni imaginar cuanto dolor ha tenido que pasar, ni puedo imaginarme el sufrimiento de sus padres, si bien es cierto que en esa mezcla de sentimientos aflora mi miedo.

Desde aquí, ya que se me permite, pido que ayuden a esa familia a entender algo que saben que no tiene sentido, pero saber porque les ayudará.

Igualmente desde aquí pido reflexión, a familias y a docentes.. Pido doblar esfuerzos por detectar problemas que puedan tener los niños y ayudar, no todo van a ser valoraciones y reválidas, que mucho antes de eso se sitúan las personas…

Y a esos padres que decirles, mucha fuerza, suerte en su pelea y que encuentren los apoyos necesarios, el mío ya lo tienen aunque no sirva de nada.

Lo curioso de este tema es que yo ya hablé de él...y sabía que tendría que volver a mencionarlo...

http://salamancartvaldia.es/not/41369/educar-en-valores/