Martes, 20 de octubre de 2020

Más de lo mismo

"Setenta mil euros anuales a un solo caballero (Mesonero) -sueldo de ministro por no hacer nada- es más de lo mismo, una tomadura de pelo como forma de poner el cazo"

Finalizó la tragicomedia, el teatro catalán protagonizado por unos pocos bajó el telón para vergüenza de sus actores y en especial de su cabeza de cartel, aunque se escondiera en las listas electorales, en permanente huida hacia adelante desde hace unos años. En esta puesta en escena con ridículos personajes hemos escuchado de todo, mentiras, absurdos y patrañas en una increíble mezcolanza de ideas que ni siquiera ellos mismos entienden. Pero siempre al final más de lo mismo: el que manda, el que se queda de  jefe de la tropa, el que marchaba por la vida política sin tacha y venía de nuevo y limpio, resulta que ha muchos años que andaba en estas lides, que está entrampado en asuntos sucios, en subvenciones poco justificados, en una palabra llevándoselo en crudo ese que ahora ha heredado el título de  muy honorable. En todas partes cuecen habas.

[Img #532717]Tengo para mí que al escribir estas cosas me extravío por peligrosos berenjenales; tengo para mí que en ocasiones escribo de asuntos que no me reportan beneficio alguno, y tengo para mí, no obstante y sin embargo, que me chifla hacerlo y que lo considero una obligación. En este andar que ando por esta ciudad que me enhechiza, me ha dado por pensar en el significado de algunos negocios, en el valor real de algunas instituciones y en la facilidad que tiene algunos para trepar en estos lugares. Lo de Confaes y sus delfines; lo de la Cámara de Comercio y la Junta de Castilla y León con su continuado pasar a través de una gestora sin abordar lo importante, y lo de una empresa o ente público llamada Adventia con setenta mil euros anuales a un solo caballero -sueldo de ministro por no hacer nada- es más de lo mismo, una tomadura de pelo como forma de poner el cazo. Y siguen cociendo.

En esta ciudad y tal vez en España de igual manera, es preciso comenzar de cero, poner orden en cada casa y hacer desaparecer tanto organismo y tanto invento como hemos puesto en marcha, que para lo que han servido es para colocar acólitos, para inventarse siglas y para abrir los bolsillos particulares en constante avaricia. Y entre ellos, que hay muchos, a meter mano en la Cámara de Comercio, en Aesco y en este invento de Adventia para limpiarlos de corruptelas, amiguismos y enfrentamientos porque “tengo para mi”  que para nada valen. Se desborda la olla.