Martes, 22 de octubre de 2019

Saludable Navidad

Como todos los años por estas fechas, se comienzan estos días familiares con los mejores deseos lo que es muy saludable si renovamos las intenciones de pasar página, olvidando los errores y el rencor y nos proponemos compromisos que sean generosos, sin hipocresías. De esta forma se tendrán muchas posibilidades de disfrutar en familia  de algunos momentos de felicidad. Sobre la Felicidad, existen muchas [Img #513458]hipótesis causales: la genética, que nos propone que está determinada por las proteínas cromosómicas. Si se acepta esta hipótesis, se asume que se debe a lo que le toca a cada uno en la lotería del bombo celular y del DNA y, por tanto, sólo cabe esperar que el destino sea favorable o desesperar y vagar por la vida. En el otro extremo de esta teoría, estaría la hipótesis alternativa que establece que la felicidad depende de cada uno, de los esfuerzos por conseguirla; de la lotería de todos los días; pero también de la forma de medirla y evaluarla a través de como valoremos los resultados, en forma de bienes materiales y/o personales, familiares y profesionales. Es decir, depende de donde se pongan las prioridades y las satisfacciones, en el ser o en el tener.

En la Sociedad competitiva, virtual y de consumo actual determinada por la imagen, la publicidad y las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TICs) se valoran los fenómenos virales, los bienes materiales, la belleza física y a líderes innovadores por su verborrea y presentación mediática que se dan así mismos momentos de satisfacción favoreciendo el ego, el Yo.

Por último esta la teoría mixta, que conlleva tener una predisposición genética, que todos llevamos consigo a través de la línea familiar, que condiciona ciertos rasgos de personalidad y comportamientos que pueden cambiarse para mejorar con voluntad y esfuerzo lo que en teoría está determinado. Un ejemplo lo constituye el grado en que la situación socioeconómica de cada persona se hereda; pero que se puede transformar a través del esfuerzo y el trabajo a través  de la igualdad de oportunidades que brindan, menor o mayor grado, las sociedades modernas y avanzadas. Si se acepta esta última propuesta, que en mi opinión es la más ajustada a la realidad, se necesita la Salud como recurso para poder vivir, trabajar y disfrutar, aceptando lo que toca en la lotería genética y tratando de cambiar lo posible mediante comportamientos saludables en relación con los factores físicos, mentales y sociales (la familia y los ¨anexos familiares¨).

Por este motivo, con el tiempo y con las experiencias vitales nos hacemos conscientes que hemos dedicado más tiempo en disfrutar de bienes tangibles que en perseguir la verdadera felicidad, la del alma y del espíritu, la integridad como personas humanas. Porque para conseguir ciertos momentos y grados de satisfacción y de felicidad hay que aceptar lo que somos, comprender a los demás y realizar esfuerzos para cambiar aquello que nos es perjudicial. Sólo así se podrá estar en condiciones de disfrutar, sin hipocresías y memeces, de auténticos momentos de satisfacción y/o felicidad presentes en el día a día y que nos permiten observar con optimismo, humildad y perspectiva el desarrollo de la Vida.

Conseguir realizar algunos de los nuevos propósitos a través de comportamientos saludables en lo físico, psicológico y social, es evitar los tóxicos y los factores de riesgo medioambientales de esta Sociedad virtual con la razón, el sentido común y la Educación para discernir entre lo accesorio y lo fundamental y, en consecuencia, poder seleccionar en el día a día lo saludable y, disfrutar.

Así el camino que comienza cada año por Navidad supone una nueva oportunidad para buscar la Salud y momentos de felicidad. ¡Felices Fiestas!

 

JAMCA