Domingo, 25 de octubre de 2020

Somos extranjeros en nuestro país

Los españoles estamos perdiendo, sin darnos apenas cuenta, derechos que se han fraccionado, y cuya pérdida nos lleva a sentirnos extranjeros en nuestro propio país.

Las transferencias que se han realizado a las diferentes Comunidades Autónomas, debieran servir para facilitar a los ciudadanos aspectos que, de estar centralizados, supondrían un aglomeramiento que atascaría su buena aplicación. Pero resulta que ha sido todo lo contrario.

[Img #501206]La falta de nexo entre Comunidades ha creado un exacerbado aislamiento en el que “lo mío es mío y de nadie más”, y nos priva o nos entorpece el disfrute de nuestros derechos como españoles.

No voy a referirme a los problemas que se están ocasionando en el mundo de la enseñanza, con ejemplos de padres que tienen que recurrir a los juzgados para que sus hijos puedan ejercer el derecho a estudiar en el idioma oficial de España, o sea, el castellano.

No voy a referirme a los problemas de los opositores españoles que no pueden presentarse si no es en la lengua de la Comunidad que las convoca.

No voy a referirme a que en algunas Comunidades hay que ser polilingües para enterarnos de lo que pone en los letreros de los establecimientos.

Hay muchos aspectos de estos “apartheids” por Comunidades, pero el más sangrante es el de la Sanidad Pública.

Hasta hace muy poco, y digo hasta hace porque creo que se ha resuelto ya, si teníamos la mala suerte de sufrir una alteración en nuestra salud en una Comunidad que no fuera la nuestra, la mala suerte se multiplicaba por dos. No se podía acceder a los historiales de los enfermos fuera de su Comunidad, por lo que, o el enfermo presentaba esos papeles (¿quién viaja con su historial médico en la maleta?), o empezaba el caos.

Esa incomunicación que separa al enfermo del resto de España, ha ocasionado incidentes muy serios en la atención a los pacientes fuera de su territorio de residencia.

Pero hay ahora un tema de plena actualidad que también está causando graves perjuicios a las mujeres que se encuentran en estado de gestación, y a las que se les está haciendo sentir que no son españolas: son vascas, gallegas, andaluzas, castellanas...

Se trata de la vacuna de la tosferina para embarazadas.

Han tenido que producirse muertes de bebés para que esta vacuna llegue a la Sanidad Pública. Y cuando finalmente llega, surge un nuevo problema: dicha vacuna solo se aplicará a las embarazadas en su propia Comunidad y a partir de la fecha que cada Comunidad determine.

Hay muchas gestantes que están en el tramo final de su embarazo, y se encuentran con que en su Comunidad la vacunación va a comenzar cuando ellas ya se encuentren fuera del plazo en el que se les tiene que administrar. Sin embargo, en otras Comunidades que han comenzado a vacunar antes, pueden obtener la importante inmunidad para su futuro hijo.

Pero en esas otras Comunidades no tienes derecho a ponértela.

No importa que la Sanidad Española sea pública, no importa que todos coticemos al Régimen General. Lo que importa es que, fuera de tu Comunidad, eres extranjero.

En Galicia, por ejemplo, muchas embarazadas ya no podrán recibir la vacuna, porque empiezan más tarde la campaña (muchas por una sola semana de diferencia), cuando a un paso tienen a Asturias, que ya la está administrando, pero solo, claro está, a las asturianas.

Esto es un sin sentido.

Lo de ser españoles, van a tener que explicárnoslo mejor.