Martes, 12 de noviembre de 2019


Quintín García en la presentación de su obra en la Feria del Libro

Las palabras que me habitan

El escritor y dominico Quintín García, en la presentación de su último poemario

Carne embriagada, Teresa

Quizás / tan alto no llegue mi resuello / ni la estatura de mi ebre. Ni alcance / a dar alcance, Teresa, a la paloma / de tus vuelos.

Él te habita

XIIISe me ofrece: un cielode apolos y vencejos, ese lugarque transitan las nubes en el espaciofinal de los telediarios, o un cielode arcángeles sin sexo —el epiceno—que bailan en eternas, melifluasbodas reales, insípidas (comolas nuestras), vestidos todosde etiqueta y pedigree, con adargasy...

El cielo sólo es azul

XIIPero nos enseñarona matar al padre, Teresa.Y desde entonces el cielosólo es azul y está habitadopor apolos y vencejos.Y por los excrementos de las sucesivasguerras siderales. Y los agujerosnegros, tan negrosy agujeros. Y las capas de ozono,vulneradas.Es la eternaconfusión de lenguas y la...

Luz y luz

XLuz y luzque yo sientoreencarnada en mí,en mí transverberada —séque exageran las palabras—por el fulgor de ese dardo,párvulo, que me abrasa, Teresa,como a ti, pequeñoaprendiz yo de tus andariegassendas y celestes. ¿O esun sueño imposible, unaquimera, unade esas fantasías de juventudque ...

Como un náufrago o sombra herida

Si alguien me ama, cumplirá mis mandamientos, yvendremos a él, y haremos morada en él.Juan, 14, 23-24 Torno a decir que para esto es menester no ponervuestro fundamento sólo en rezar y contemplar; porque,si no procuráis virtudes y hay ejercicio de ellassiempre, os quedaréis enanas…Santa...

Siria, Auschwitz, Hiroshima,Vietnam, Sarajevo, Burundi, Iraq, Palestina, Sudán...

XVCarne dura, enrojecidala de tantos mártiresque sigue recorriendolas oscuras alcantarillasde los templosde cualquier signo o credocomo la de los torosantaño sacrifi cados a Isis.(Ofrendados hoy al Becerro,la Máscara que enceguecey a la Bestia.)Carnehuérfana, lechal,en sangre maceradacomo la de ...

El agua donde seguir bebiendo

VIIIQué clara aguadonde seguir bebiendo.Donde quemarmeen el relámpago de tus palabrashasta ser traspasadode nuevo por el dardo:porque yo siento a vecesun dardo como el tuyo. Sí,a pesar del pudor desasosegado queenrojece mi rostro, a pesardel recelo de gritarloen el ágora donde nuevos...