La agrupación, formada por 12 voluntarios, reclama a la Diputación más formación y equipos de protección individual para afrontar con seguridad su labor.
El servicio de colaboradores de extinción de incendios y salvamento de Alba de Tormes ha hecho balance de su actividad durante el año 2025, un ejercicio marcado por la intensidad de sus actuaciones y el fuerte impacto emocional de algunas de ellas. Según la memoria oficial de la agrupación, el equipo llevó a cabo un total de 35 intervenciones en distintos puntos de la comarca, a las que se sumaron otros 35 servicios prestados directamente al Ayuntamiento de la localidad.
El momento más duro y significativo del año se produjo el 22 de junio a las 17:30 horas. Los efectivos participaron en las labores de rescate de un niño, vecino del municipio, en el río Tormes. El propio informe describe estos momentos como "muy duros" y reconoce que esta intervención ha supuesto "un antes y un después" en la historia de la agrupación, marcando profundamente a todos sus componentes.
En cuanto al desglose técnico de las 35 salidas comarcales, los incendios forestales acapararon el mayor volumen de trabajo con 13 actuaciones. Le siguieron los incendios urbanos (7), el rescate de animales (5), los incendios agrícolas (4) y las asistencias técnicas (4), además de una labor específica de prevención. El mes de julio concentró la mayor siniestralidad con 10 intervenciones, seguido de agosto con seis salidas, junio y octubre con cuatro, mayo con tres, y enero, abril, noviembre y diciembre con dos cada uno.
A pesar del compromiso demostrado, el colectivo ha aprovechado este balance para reiterar sus demandas a la Diputación. La agrupación subraya la necesidad urgente de recibir material adecuado, concretamente equipos de protección individual (EPI forestal y urbano), indispensables para desarrollar su labor con éxito y seguridad. Asimismo, continúan reclamando un mayor acceso a formación especializada.
Actualmente, la plantilla está compuesta por 12 miembros, de los cuales el 27 % son mujeres (tres integrantes). El equipo operativo que ha hecho frente a las incidencias a lo largo del año ha contado con la participación de efectivos como Juan, Víctor, Dani, Mónica, Fernando, Yoni, Conchi, Jaime, Marco, Héctor y Laura. A lo largo de 2025, este grupo ha mantenido un programa de actividades formativas internas que ha incluido prácticas con generadores de espuma, tendido de líneas, primeros auxilios, uso de equipos autónomos y quemas controladas.
Más allá de las emergencias, los colaboradores han desarrollado una importante labor preventiva y social. Durante el año, realizaron una revisión e inspección completa y exhaustiva de todos los hidrantes de Alba de Tormes, así como de las zonas de Torrejón, Amatos, Palomares de Alba y el Pinar de Alba. Además, llevaron a cabo visitas de concienciación a los trabajadores de los invernaderos de la Dehesa y a los niños del Centro Infantil de el Encinar.
Entre los múltiples puntos donde se requirió su presencia, destacan actuaciones en vías como la CL-510 y la CL-501, y en municipios y zonas como Garcihernández, Cantaracillo, Fresno Alhándiga, Martinamor, Anaya de Alba, Encinas de Arriba, Valdecarros, Carpio Bernardo y Ejeme, demostrando la amplia cobertura territorial que asume este servicio.