Nada más salir de la pandemia organizamos el primer congreso de pastoreo e inclusión social. Fue el primer congreso de Salamanca y España después del covid.
Heredamos quinientas ovejas, una quesería y la responsabilidad de acompañar a valientes navegantes africanos, americanos y de toda la galaxia a tener la oportunidad de salvar lo poco que queda del campo español.
Yo nací en un pueblo, pero emigre a la ciudad. Desde la ciudad intento ir y venir para honrar los oficios perdidos. Muchos estudios pero nunca sabré lo que sabe el que ha sobrevivido con sus ovejas o sus vacas. Le ponemos literatura e intentamos visibilizar realidades manipuladas.
Sexta feria donde hay para familias: ordeño, fitoterapia, cetrería, artesanos, hacer queso, montar en burro, haima para el te, foodtruck para comer, venta de productos ecológicos y circo. Un día divertido para la familia.
Que la infancia sepa que los productos salen de la tierra, que tuvieron unos antepasados ecologistas que cuidaban a los animales y a las familias. Que sepan que los colores en las personas son como en el arcoíris belleza. La diversidad enriquece y el mestizaje ilumina los caminos. Deben saber que no todos los niños tienen familias sobradas de recursos, más bien una minoría.
Hablamos de una feria a precio cero para el kilómetro cero. Otra iniciativa para la que los políticos no cumplen, prometen, dan buenas palabras, pero sólo alimentan grandes monopolios.
Hacen creer a la sociedad que las asociaciones nos lucramos y nos hacen malvivir sin recursos, mientras ellos despilfarran en sus proyectos porque no tienen iniciativas.
No cabe duda que se gestiona mal lo público. Inundan todos los sectores de burocracia para justificar puestos inútiles.
Nada de esto ha conseguido desanimarnos, la grandeza de nuestras chicas y chicos de protección y la perseverancia de jóvenes que buscan su regularización nos anima a seguir proponiendo soluciones.
Parece una locura hablar de una escuela de pastores y queseros, de horticultura ecológica, de escuela de formación profesional itinerante , de lombricultura, de economía circular y de centro de innovación para el mundo rural. Pues nosotros nos lo creemos y llevado con extutelados y personas sinhogarismo. Un trampolín en forma de cooperativa de iniciativa social o empresa de inserción. Un milagro en Gomecello que cumple seis años, aunque se incendió vuelve a resurgir en contenedores disfrazados de aulas y pintados de esperanza. Os esperamos este sábado 16 de mayo.