El barrio mirobrigense del Arrabal del Puente se ha adelantado al calendario oficial para celebrar la festividad de San Isidro Labrador. Los vecinos han participado en una eucaristía, una procesión encabezada por el alcalde y la tradicional bendición de los campos en la carretera de Cáceres, pidiendo por la abundancia de las cosechas.
Ciudad Rodrigo y su comarca se preparan para celebrar el próximo viernes la festividad de San Isidro Labrador, una fecha marcada por la devoción religiosa y diversas actividades festivas. Sin embargo, los vecinos del barrio del Arrabal del Puente han decidido adelantarse al calendario oficial y festejar a su patrón durante este domingo para no coincidir con la padanía de Águeda y el barrio de San Andrés el propio día 15 de mayo.
La jornada ha congregado una parva de fieles que no han querido perderse esta cita anual. Los actos han comenzado con una misa solemne oficiada por el sacerdote Prudencio Manchado, quien ha centrado su homilía en un panegírico dedicado a la figura y los valores del Santo Labrador.
Tras la eucaristía, los asistentes se han congregado en el exterior del templo para dar inicio a la tradicional procesión. El cortejo ha estado encabezado por el estandarte de la cofradía y el mayordomo de este año, Álvaro Castaño, encargado de portar la vara representativa durante todo el recorrido.
La comitiva ha contado con representación institucional. El alcalde de Ciudad Rodrigo, Marcos Iglesias, ha acompañado a la imagen junto a varios concejales del equipo de gobierno municipal y el propio párroco.
El recorrido por las calles del barrio ha estado amenizado en todo momento por cantos y música tradicional. En esta ocasión, los sones han corrido a cargo del joven tamborilero Martín García, de tan solo 11 años de edad, que ha puesto la nota musical a la celebración vecinal. Uno de los momentos más emotivos se ha vivido al llegar a la carretera de Cáceres, punto donde tradicionalmente se realiza la parada principal. Desde allí, se ha procedido a la bendición de los campos de la margen izquierda del Águeda, un acto seguido con gran recogimiento por los presentes.
A diferencia de años anteriores, en esta ocasión las peticiones al santo han cambiado de enfoque. Los fieles no han rogado por la llegada de lluvias, sino que han pedido cosechas abundantes y libres de plagas para la presente campaña agrícola en la comarca.
Una vez finalizados los actos religiosos y el recorrido procesional, la celebración ha adquirido un tono más lúdico. Los vecinos y autoridades se han desplazado hasta el local vecinal del barrio para compartir un momento de encuentro.
La jornada dominical ha concluido con un aperitivo conjunto, que ha servido como espacio de confraternización entre todos los asistentes antes de que el resto de la localidad inicie sus propios festejos taurinos y religiosos el próximo fin de semana.