Las continuas precipitaciones en Salamanca han provocado un aumento visible en el caudal del río Tormes, alterando el paisaje del Puente Romano y los paseos fluviales. A diferencia del episodio invernal de febrero, la situación actual no reviste gravedad y permite mantener el tránsito peatonal con normalidad.
Las precipitaciones registradas durante las últimas jornadas en la capital provocan un aumento visible en el nivel del agua. Aunque la situación actual no reviste la gravedad de los episodios invernales, el entorno monumental y los accesos a la ribera presentan un aspecto diferente al habitual.
El constante goteo de lluvias de los últimos días ha tenido un efecto directo sobre el cauce a su paso por la ciudad. Los salmantinos que transitan por la zona sur de la capital pueden observar un incremento notable del caudal, que fluye con mayor fuerza y volumen.
Las imágenes captadas por nuestra compañera Emily Rivas, documentan el efecto del agua en determinadas zonas cercanas al Puente Romano y sus alrededores. Las instantáneas muestran cómo la corriente se aproxima a los límites de los paseos fluviales, ofreciendo una estampa singular del patrimonio salmantino.
A pesar de lo llamativo de la situación, el río Tormes absorbe por el momento el aporte hídrico sin generar incidencias graves. El nivel actual permite mantener la normalidad en las infraestructuras cercanas sin obligar a cortar el paso peatonal en los tramos principales.
La situación actual dista mucho de lo sucedido a principios de año. En esta ocasión, la transformación del paisaje no ha llegado a los niveles que se registraron hace apenas tres meses, cuando el caudal experimentó una subida mucho más drástica.
Durante el mes de febrero, el río llegó a inundar los paseos fluviales y diversas áreas recreativas cercanas a la orilla. En aquel momento, el agua reclamó parte del terreno transitable, anegando por completo los accesos bajo el Puente Romano y alterando significativamente la fisonomía de la ribera.
El seguimiento del cauce se centra habitualmente en los puntos de menor cota de la ciudad. Las áreas que tradicionalmente muestran primero los efectos de las crecidas son las siguientes:
Por el momento, los ciudadanos pueden seguir transitando por estos espacios, mientras se mantiene la atención a la evolución de las condiciones meteorológicas y a las posibles precipitaciones durante las próximas jornadas.
Vídeo: Emily Rivas