35 delegados salmantinos, encabezados por el obispo José Luis Retana, han participado en la Asamblea de la Iglesia en Castilla, que ha reunido a 300 representantes para definir siete propuestas clave
Un total de 35 delegados de la Diócesis de Salamanca, acompañados por su obispo, Mons. José Luis Retana, han participado en la Asamblea de la Iglesia en Castilla celebrada en Ávila bajo el lema 'Renovados para la misión'. El encuentro ha reunido a 300 representantes de nueve diócesis para definir el rumbo futuro de la institución en la región.
La asamblea, que comenzó el pasado 30 de abril, ha concluido con la presentación de una ponencia final y una eucaristía de envío en la Catedral abulense, presidida por el arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), monseñor Luis Argüello. El evento ha contado también con la asistencia de las diócesis invitadas de León y Astorga, así como observadores de la CEE.
Durante las jornadas de trabajo, los participantes se han organizado en pequeños grupos utilizando la metodología de la conversación en el Espíritu, el mismo sistema empleado en el reciente Sínodo de los Obispos. Fruto de este discernimiento y mediante un sistema de votación, se han elegido siete propuestas que servirán como pistas para el camino y que cada diócesis adaptará a su realidad particular.
Las siete propuestas elegidas
Las iniciativas seleccionadas se dividen en tres grandes bloques temáticos centrados en la conversión pastoral, la renovación del estilo misionero y la reforma de las estructuras evangelizadoras:
Atención al mundo rural y comunión
Uno de los aspectos más destacados del encuentro ha sido la preocupación por las extensas zonas rurales de Castilla. Desde la Secretaría de la Asamblea, la hermana Marimar Gómez ha subrayado la necesidad de que el mensaje llegue a todos los rincones: "Para estas pequeñas zonas rurales, donde a lo mejor la gente se siente más apartada o sola, que también podamos llevar este impulso del Evangelio, y que se sientan también acompañados".
Asimismo, Gómez ha valorado el clima de fraternidad vivido entre obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos y laicos, siendo estos últimos el grupo mayoritario. "Veníamos de una realidad muy distinta, diferentes diócesis, pero al final sí que nos hemos sentido todos como miembros de un solo cuerpo", ha explicado.
Por su parte, el presbítero vallisoletano Luis Miguel González ha destacado la eficacia del método de trabajo empleado, señalando que la diversidad entre las nueve diócesis "no es un impedimento, sino un acicate, una maravilla" para construir el futuro de la Iglesia en la comunidad.