Cristina y José Ángel afrontan el reto diario de la maternidad múltiple en el medio rural salmantino. Con motivo del Día de la Madre, esta vecina repasa su experiencia tras dar a luz a un niño y, apenas dos años después, a unas mellizas, un proceso que ha transformado por completo la rutina de su hoga
La maternidad por partida triple exige una dedicación absoluta que marca el ritmo de cualquier familia. En La Fuente de San Esteban, una joven pareja salmantina demuestra cada día cómo la organización y el afecto superan los obstáculos logísticos de educar a tres menores con una escasa diferencia de edad. Conocemos en este Día de la Madre la historia de Cristina, una madre salmantina de familia numerosa y familia tradicional, pero en este día tan especial conocemos también las historias de Jessica y Cristina, madres en una familia homoparental y de Irene, madre monoparental.
Cristina, de 28 años, y su marido José Ángel, de 30, experimentaron la paternidad por primera vez siendo muy jóvenes. Con 23 y 25 años respectivamente, dieron la bienvenida a Alejandro, nacido en el año 2021. Lo que el matrimonio no imaginaba es que su familia crecería tan rápido apenas un par de años después.
En 2023, la llegada de las mellizas Sara y Sofía convirtió a esta pareja en familia numerosa. Los tres hermanos se llevan exactamente "dos años, un mes y siete días", explica la madre, una proximidad que define la intensa actividad diaria en su domicilio. En vísperas del Día de la Madre, la protagonista relata los detalles de esta etapa vital.
La noticia de que esperaban dos bebés supuso un giro absoluto para el matrimonio. "Fue muy inesperado", ha reconocido Cristina. Durante las primeras semanas de gestación, la joven notó que los síntomas eran más fuertes y que había "vomitado muchísimo más", pero lo achacó a la normalidad del proceso al haberlo vivido de forma similar con su primer hijo.
La confirmación definitiva llegó durante la primera ecografía. Sin embargo, el verdadero desafío no fue el embarazo en sí, sino los momentos inmediatamente posteriores al parto. "Para mí lo más complicado fue cuando estuvieron las niñas en la incubadora, cuando estuvieron en el hospital", ha explicado la madre.
Alejandro, junto a sus hermanas en el Hospital
Durante aquellos días de ingreso hospitalario, la salmantina tuvo que enfrentarse a la dureza de "tener su corazón muy dividido" entre el hijo mayor que la esperaba en casa y las recién nacidas que requerían atención médica constante.
El día a día en el municipio exige una planificación milimétrica para poder llegar a todo. La jornada comienza temprano para esta familia numerosa: "Te levantas, los vistes, desayunan y a la guardería", ha detallado la joven sobre sus primeras horas de la mañana.
Actualmente, Cristina aprovecha ese tiempo en el que los pequeños están en el centro educativo para organizar las tareas del hogar y ultimar los detalles de su próximo reto laboral. Según ha adelantado, le "falta muy poquito, porque vamos a abrir aquí una floristería en La Fuente".
Su objetivo principal con esta estricta rutina matinal es dejar todo preparado "para poder dedicarle todo el tiempo a ellos" durante las tardes, cuando los tres hermanos regresan a casa y requieren su atención plena.
Atender a tres niños tan pequeños presenta momentos de gran intensidad, especialmente "cuando te demandan los tres a la vez". "Acaba siendo muchas veces al día, porque los tres son muy pequeños", ha relatado con sinceridad. La situación se resume en una frase que ilustra su realidad: "Mamá, mamá, mamá, y mamá solo hay una, y ellos son tres".
A esta exigencia se suma el hecho de residir solos en su localidad, sin el apoyo físico diario de los abuelos. Aunque los pueblos de sus respectivas familias, Villavieja de Yeltes y DiosleGuarde, se encuentran a apenas quince y veinte minutos de distancia, el peso de la rutina diaria recae exclusivamente sobre el matrimonio.
Para compartir esta intensa experiencia, la familia cuenta con un perfil en la red social Instagram. La iniciativa surgió de José Ángel, quien eligió el nombre de la cuenta y se encarga de su gestión. "Son cosas suyas, porque a él le encanta todo ese tema", ha señalado Cristina, añadiendo que utilizan la plataforma para publicar las anécdotas más divertidas de los pequeños.
La familia de Cristina al completo
A pesar del cansancio evidente y las dificultades logísticas, el balance de la salmantina es profundamente positivo. Para ella, lo más hermoso de la maternidad es "el amor que te dan, sin pedirme nada a cambio". "El amor incondicional, que es que eso no se cambia por nada. O sea, una madre es una madre", ha afirmado con emoción.
En este Día de la Madre, Cristina ha querido enviar un mensaje de aliento a otras mujeres que afrontan situaciones similares, asegurando que "aunque sea duro, merece la pena".
Las pequeñas recompensas diarias son el verdadero motor de esta familia. "Los pobres, sin tener nada te dan todo", ha asegurado. Como ejemplo, ha compartido una anécdota ocurrida esa misma mañana: "Una de las niñas nada más despertarse viene y me dice: 'buenos días, mami, te amo'. Son cosas que no se pagan, son cosas muy simples y que te cambian todo", ha concluido.