El conjunto chicharrero ha logrado subir sin tener que jugar su partido tras el KO del Celta B y la semana que viene visitará a Unionistas
El Tenerife ya es equipo de Segunda División. El conjunto chicharrero ha certificado su ascenso matemático sin necesidad de saltar al terreno de juego ante el Barakaldo, beneficiado por la derrota del Celta B, resultado que deja sin opciones a sus perseguidores en la tabla.
De esta forma, el Tenerife afrontará la próxima jornada sin presión competitiva. Su visita al Reina Sofía, con alrededor de 500 desplazados, para medirse a Unionistas será un trámite en términos clasificatorios, aunque el choque mantiene interés para los locales, que siguen peleando por sus propios objetivos.
El ascenso culmina una temporada sólida del cuadro tinerfeño, que ha sabido mantener la regularidad en los momentos clave del curso.