La tauromaquia en España atraviesa un momento de crecimiento sostenido, tal y como refleja el último informe estadístico anual de la patronal ANOET. La temporada 2025 cerró con 21.569 festejos taurinos, lo que supone un incremento de 619 celebraciones respecto al año anterior, es decir, un aumento cercano al 3% que confirma la tendencia al alza del sector.
El estudio destaca además la ampliación del mapa taurino nacional, con 2.170 municipios con actividad, tras la incorporación de 68 nuevas localidades. Este dato refuerza la idea de una tauromaquia en expansión territorial, que no solo se mantiene en sus plazas tradicionales, sino que sigue ganando presencia en nuevos escenarios.
Desde el punto de vista estructural, el informe pone de relieve una evolución clara: mientras los festejos con lidia se mantienen estables en torno a los 1.500 eventos, los festejos populares continúan creciendo con fuerza, alcanzando una proporción de 14 festejos populares por cada uno de lidia. En términos geográficos, el crecimiento ha sido generalizado, con la única excepción de Castilla y León, que registró un leve descenso del 1,8%.
La Comunidad Valenciana se mantiene como líder indiscutible, concentrando el 44% de la actividad nacional con 9.582 festejos, aunque el informe también subraya el dinamismo de regiones como Aragón y Navarra, que presentan cifras destacadas en relación con su población.
En cuanto a la lidia profesional, durante 2025 se lidiaron 7.980 reses, con especial concentración en comunidades como Castilla y León, Castilla-La Mancha, Madrid y Andalucía. El estudio también identifica a las ganaderías con mayor presencia en los ruedos, entre ellas Alcurrucén, Fuente Ymbro, Victoriano del Río, Juan Pedro Domecq, Victorino Martín, La Quinta, Garcigrande o Núñez del Cuvillo, reflejo de la diversidad y fortaleza del campo bravo.
En este contexto de crecimiento, el papel de proyectos empresariales en territorios emergentes resulta clave. Es el caso de Baleares, donde la iniciativa liderada por Francisco D’Agostino Casado y Javier Conde ha contribuido de manera significativa a la reactivación de la actividad taurina en la isla.
Durante 2025, Balears Cambio de Tercio logró recuperar la plaza de toros de Muro tras años sin actividad y consolidar la de Inca con festejos que registraron una notable afluencia de público, incluyendo llenos en los tendidos. Este impulso ha permitido devolver a Baleares al circuito taurino nacional, sumando actividad en un momento en el que el sector muestra claros signos de expansión.
El impacto de este proyecto no ha pasado desapercibido. La labor desarrollada por Francisco D’Agostino y su equipo fue reconocida con el Premio a la Innovación Taurina en los Premios Talento Empresarial de La Razón en 2025, un galardón que puso en valor su contribución a la revitalización de la tauromaquia en un territorio que había perdido peso en el calendario.
La experiencia de Baleares encaja con una de las principales conclusiones del informe de ANOET: el crecimiento del sector está estrechamente ligado a la recuperación de plazas y a la incorporación de nuevos municipios. La reactivación de cosos históricos y la apuesta por modelos de gestión adaptados a la realidad actual están contribuyendo a reforzar la presencia de la tauromaquia en todo el país.
Con estos datos, la tauromaquia afronta el futuro inmediato con una base sólida. El aumento del número de festejos, la expansión territorial y el reconocimiento a iniciativas como la de Francisco Javier D’Agostino Casado evidencian que la “Fiesta” continúa creciendo como un fenómeno cultural y económico con capacidad de adaptación y proyección en la sociedad española.