El conjunto juvenil del Alba de Tormes CF avanza en la máxima categoría provincial con un grupo unido, intenso y comprometido, apostando por un juego con balón y una identidad competitiva definida
El Juvenil del Alba de Tormes CF está firmando una temporada de crecimiento tanto en lo futbolístico como en lo personal. Con un grupo muy unido y un ambiente que favorece el rendimiento, el equipo ha conseguido consolidar una identidad basada en el trabajo, la intensidad y el compañerismo.
La plantilla está formada por Damián Granado, Sergio González, Javier Elices, Diego Marcos, Alonso Carrasco, Yeray González, Jorge Cascón, Daniel Mesonero, Daniel Sánchez, Ali Teyeb, Manuel Tejedor, Iván Chikov, Antonio Carrillo, Diego Rubio, Carlos Blázquez y Jorge Hernández, y está dirigida por los entrenadores Rodrigo Pérez y Carlos Marcos.
El equipo combina jugadores que continúan en el club con otros que se han reincorporado tras su paso por otros equipos, además de varios futbolistas que han dado el salto desde la categoría cadete. Todo ello ha dado lugar a un grupo muy cohesionado. “El equipo juvenil podría definirse como una ‘piña’, ya que todos los jugadores tienen una muy buena relación, son amigos, gente del mismo pueblo y de edades similares”, explican los entrenadores, destacando que “hemos creado un grupo y un ambiente espectacular y muy favorable a la hora de competir”.
Desde el inicio de la temporada, el cuerpo técnico ha apostado por un estilo reconocible. “Intentamos transmitir una idea de juego que consideramos favorable para competir y lograr resultados”, señalan, con una clara apuesta por el balón. “Trabajamos mucho con balón, buscando hacer de nuestro juego una forma atractiva de ver el fútbol e inculcando esa garra y actitud para ganar con una presión alta”.
Los entrenamientos combinan aspectos técnicos, tácticos y físicos. “Hacemos hincapié en posesiones, ejercicios tácticos y técnicos, sin olvidarnos del trabajo físico, que es indispensable para competir al máximo nivel”, explican. Todo ello con un objetivo claro: “Mantener la motivación y las ganas en cada entrenamiento y partido para no perder ese buen vínculo que caracteriza al equipo”.
La evolución del equipo a lo largo de la temporada ha sido notable. “El equipo ha mejorado mucho, no solo a nivel futbolístico sino también personal”, destacan, señalando que ahora muestran “un juego más atractivo con balón, mejor actitud e intensidad que al principio de temporada”.
El principal objetivo es claro: “Poder mantener al equipo en la máxima categoría provincial”, un reto exigente en una competición que, reconocen, “no es sencilla”. Aun así, el enfoque es positivo: “La estamos disfrutando al máximo; queremos competir, ganar partidos, pero sobre todo que los jugadores disfruten y se diviertan”.
El grupo se define con tres palabras: “unido, intenso y trabajador”. Desde el cuerpo técnico valoran especialmente “la buena actitud y las ganas que nos han brindado siempre los jugadores, facilitándonos el trabajo desde el primer día”.
El papel de las familias también es importante en el día a día del equipo. “Intentan transmitir confianza a sus hijos para que la sientan dentro del campo”, explican, aunque reconocen la dificultad de gestionar los minutos: “Hemos intentado siempre tomar decisiones a favor del equipo y de los jugadores”.
De cara al final de la temporada, el objetivo va más allá de lo deportivo. “Esperamos que hayan adquirido todos los conceptos que hemos intentado transmitirles, tanto dentro como fuera del campo, y que se queden con una buena imagen de actitud, trabajo y enseñanza”, señalan.
El mensaje final es de agradecimiento y orgullo: “Queremos dar las gracias al club por confiar en nosotros y a padres, madres, jugadores y directiva por ayudarnos a formar esta gran familia que seguirá muchos años más en Alba de Tormes”.