Este patrimonio urbano abarca desde surtidores históricos que datan de 1788 hasta modernas instalaciones ornamentales. La red combina el abastecimiento de agua potable con un indudable valor estético y cultura
El espacio urbano de Salamanca integra una gran variedad de elementos arquitectónicos vinculados al agua. Las calles y, muy especialmente, las plazas de la ciudad sirven de escenario para estas construcciones que aportan tanto valor estético como utilidad pública a los ciudadanos.
De acuerdo con los registros oficiales del Ayuntamiento de Salamanca, la ciudad dispone actualmente de 337 fuentes. Este inventario abarca una amplia diversidad tipológica, demostrando la evolución urbanística de la capital a lo largo de los siglos.
La riqueza arquitectónica de estos elementos es notable, destacando la pervivencia de surtidores con un alto valor cultural. La estructura más antigua documentada en este catálogo municipal data del año 1788, manteniéndose como un testimonio del patrimonio local.
El conjunto de fuentes de la capital se divide en diferentes categorías según su función y diseño. Junto a las típicas instalaciones destinadas simplemente al consumo de agua potable, el entramado urbano cuenta con estructuras de mayor complejidad visual y técnica.
Las tipologías presentes en la ciudad incluyen:
Aunque estas infraestructuras se encuentran distribuidas por toda la geografía local, el centro de la ciudad concentra algunas de las más representativas, donde conviven la historia y los diseños más contemporáneos.
Entre los ejemplos más destacados que forman parte de esta red de 337 surtidores se encuentran las siguientes ubicaciones: