El lunes 20 de marzo, el autor hablará de su último título en Salamanca
Vino Javier Morales a estudiar físicas a Salamanca desde su Plasencia natal, cuando la lectura de Albert Camus le empujó a las páginas. De ahí su traslado a un Madrid donde ha ejercido de periodista, escritor, maestro de escritura creativa y sobre todo, de militante de una forma de pensar centrada en la naturaleza, en los animales, no en vano es el autor de los clarificadores ensayos “La hamburguesa que devoró al mundo” o “El día que dejé de comer animales”. No podemos esperar menos de un extremeño, su cercanía, su vivencia de la naturaleza es diferente.
Y en esa diferencia ahonda Morales cuando se enfrenta a la vida y a la obra del escritor, crítico de arte, filósofo de nuestro tiempo, el autor John Berger. Lo hace no con una biografía al uso, ni siquiera con un ensayo literario, en “Mientras quede una rosa”, magníficamente editado por Cuatro Lunas, Morales recorre a Berger desde los artistas españoles que estuvieron en contacto con él, Isabel Coixet o María Camino, por ejemplo, en un paseo reflexivo en el que analiza su pensamiento y también, la vida del propio autor, muchas veces influido por las palabras del que ha sido un intérprete certero de nuestro tiempo.
Y lo hace Morales desde una prosa de una sencillez casi poética pero con ese rigor que alumbra toda su obra. Una obra de ya largo recorrido. Asomarse a sus libros de relatos, a sus ensayos, a sus artículos es una experiencia que nos hace mejores, que nos sorprende, que nos alimenta. Y no lo hace el autor plasentino con una prosa de complejidad apabullante, no, lo hace con cercanía, lucidez, brillantez y contundencia casi epigramática: “John Berger nunca se creyó tan importante como para escribir una biografía”, “La generosidad y la gratitud son las membranas sobre las que se sostiene el mundo”, “Así es la lectura: enramada”.
Una lectura enramada que nos abriga del calor que empieza a ser muestra de nuestro tiempo, ese que Joaquín Araújo y Morales desgranan en una visita de extremeño de las Villuercas a extremeño del Tiétar. La lectura de Morales y de Berger me llega a través de la autora salmantina Pilar Fraile, la del naturalista, de la mano de Raúl Vacas, Isabel Castaño y Raúl de Tapia. Los árboles que cuidan con sus ramas a los lectores tienen nombre propio y gentes preocupados por el tiempo en el que vivimos.
La militancia de Javier Morales es absoluta, y la practica desde lo mejor que sabe hacer: trabajar la escritura con rigor, con alegría, con esperanza, y dedicársela a un autor que quiso meter las manos en la tierra, tomarla, trabajarla y ofrecerla en títulos que han marcado a sus lectores. Lectores que somos nosotros, desde el momento en el que sabemos que, mientras quede una rosa, queda la esperanza de quienes miramos a nuestro alrededor buscando respuestas. Buscando la rosa.
La presentación del libro será el lunes 20 de abril, a las 19:30 horas, en la Librería Letras Corsarias de Salamanca (C/ Rector Lucena, 1).
Charo Alonso.