El Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo ha instalado cinco bancos urbanos elaborados íntegramente con tarjetas de crédito recicladas. La iniciativa, fruto de una donación del Banco Santander, busca fomentar la economía circular y mejorar las zonas de descanso del municipio.
El Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo ha incorporado a su mobiliario urbano cinco nuevos bancos fabricados íntegramente con tarjetas bancarias recicladas. Esta iniciativa de economía circular ha sido posible gracias a una donación del Banco Santander, enmarcada dentro de su estrategia de sostenibilidad y banca responsable.
Los nuevos bancos han comenzado a instalarse en distintos puntos del municipio, ubicándose cuatro de ellos en la calle Iberia, en la zona de acceso al río, mientras que el quinto se ha colocado de forma simbólica en otro emplazamiento vinculado a la entidad. La elección de este espacio responde a una demanda vecinal, especialmente de personas mayores, para facilitar zonas de descanso en el tránsito hacia el entorno del río.
Durante la presentación, el alcalde, Marcos Iglesias, ha agradecido el gesto de la entidad financiera, destacando “el compromiso con la sostenibilidad y el medio ambiente”, así como la utilidad práctica de estos elementos para mejorar la accesibilidad urbana. En el acto también ha participado el teniente de alcalde, Ramón Sastre, junto a representantes del Banco Santander, entre ellos el director de Instituciones de Castilla y León, Rubén García Alija, el responsable institucional en Salamanca,Ávila y Segovia, Jorge Aguilera, también ha estado presente la directora de Zona de Salamanca y Zamora, Emma Quintela García y el director de la oficina de Ciudad Rodrigo, Marcos Fraile Arévalo.
Desde la entidad bancaria han explicado que el proyecto busca dar una segunda vida a las tarjetas caducadas o en desuso, que los clientes pueden depositar en los cajeros automáticos para su reciclaje. Cada uno de los bancos está compuesto por aproximadamente 3.100 tarjetas, y la iniciativa ha permitido ya recuperar más de 1,5 millones de plásticos, equivalentes a unas 7,7 toneladas de material.
El modelo instalado, denominado “Colmena”, cuenta con una estructura de acero galvanizado, soporta hasta 400 kilos de peso y tiene una vida útil estimada de cinco años. Este tipo de mobiliario ya ha sido implantado en otras localidades, tanto en grandes ciudades como en municipios afectados por catástrofes naturales, y ahora se extiende también al ámbito rural de Castilla y León.
Tanto el Ayuntamiento como el Banco Santander han destacado la colaboración institucional que ha hecho posible esta actuación, subrayando su valor como ejemplo de sostenibilidad aplicada al entorno urbano y de mejora de los espacios públicos para el uso ciudadano.