"Marcar la doble X no cambia tu resultado, pero puede cambiar vidas"
En estos momentos en los que se abre Hacienda, solo pensamos en lo que se viene: qué nos tocará, ajetreo, tensión, nervios, impaciencia. No cabe espacio ni pensamiento para aportar nuestro granito de arena, y en caso de planteárnoslo, pensaremos erróneamente: “es que si marco la doble casilla me quitarán más dinero”, “no me la voy a jugar”, “prefiero no cambiar nada” … Mientras abundan las dudas, los espacios solidarios trabajan para darle una vuelta a estas preocupaciones y mostrarte la verdad de marcar la doble X. Se trata de una acción simple que no supone ningún gasto adicional.
Entre todo ese ajetreo, tensión, nervios e impaciencia, Cáritas te anima a marcar una X más: “Iglesia Católica y Actividades de Interés Social”, lo que solo supone gastar un poco más de tinta. De este modo, ratificamos que “No cuesta nada ayudar X dos”. Porque ayudar a los demás no es tan complicado, y aún más, no supone un gasto. Asimismo, permites a Cáritas, como organización solidaria, a seguir acompañando a personas en situación de exclusión. Y no solo contribuyendo a sus necesidades básicas, sino yendo un paso más allá.
Este año queremos que no sea una simple reflexión, sino que lleve a la acción, y que además de ti, concienciemos a quien te rodea. Esto no es solo un mensaje informativo: es una invitación directa a detenerte cuando veas números y casillas, o cuando tengas prisa para quitarte este trámite de encima.
Marcar la doble X no cambia tu resultado, pero puede cambiar vidas. En apariencia es un gesto pequeño, pero tiene un impacto que se multiplica. Porque cuando millones de contribuyentes deciden implicarse, lo que parecía insignificante se convierte en una red de apoyo capaz de transformar vidas.
Este año da un paso más. Marca las dos casillas. Compártelo con tu entorno, explícalo, resuelve dudas, rompe mitos. Que ese gesto no se quede en lo individual, sino que se convierta en una cadena de pequeñas decisiones que suman.
Recuerda que detrás de cada gesto, hay personas reales.
Clara Ravelo, periodista y voluntaria de Cáritas Salamanca