La villa foral de Guernica, según el pleno del ayuntamiento de 20 de julio de 1936, contaba con una población de 5.438 habitantes cuyas preferencias políticas, en las cinco elecciones celebradas entre 1931 y 1936, eran mayoritariamente nacionalistas, con una presencia importante de las derechas no nacionalistas en torno a un 40%.
La comarca situada desde la margen derecha de la ría de Guernica hasta el límite con la provincia de Guipúzcoa tenía un solo acceso a Bilbao, a Guernica y a la comarca de la ribera izquierda de la ría: el puente de Rentería. Según los responsables de la Legión Cóndor, la destrucción del puente justificaría el bombardeo porque coparía a las fuerzas situadas en la margen derecha de la ría y les obligaría a rendirse.
Desde el punto de vista militar, Guernica albergaba tres batallones en su interior. Los batallones del PNV «Itxarkundia» y «Saseta», en el Colegio de los Agustinos, y los conventos de «La Merced y Santa Clara» junto a la Casa de Juntas de Guernica. A su vez, la compañía «Gernika Arbola» se fusionaría en el Batallón «Rosa Luxemburgo» del PCE- estaba acuartelada en el Instituto de Segunda Enseñanza.
El lehendakari Aguirre comunica al mundo la muerte de 1.664 personas en el bombardeo. Leizaola, por la radio el 4 de mayo de 1937, a la vez que cifró en 592 los fallecidos en los hospitales de Bilbao. «Ahí empezaba el mito del bombardeo de Guernica» (Carlos Olazábal para el Debate)
El 26 de abril comenzó con la orden del delegado del Gobierno en la plaza de Guernica, Francisco de Lazcano, que ordenó la suspensión del tradicional mercado de los lunes y del partido de pelota de la tarde. Para cumplir dicha orden, piquetes armados se situaron en las entradas de la villa foral impidiendo el acceso a la misma. Sobre las cuatro y media de la tarde las campanas de la Iglesia de Santa María tocaron alerta tres veces.
Comenzaba el bombardeo en el que participaran unos 51 aviones alemanes e italianos. Hasta las ocho menos cuarto dejaron caer sobre Guernica 50 toneladas de bombas que prácticamente destruyeron la histórica villa. En contra de lo que se ha contado, la Casa de Juntas también sufrió el bombardeo, alcanzándole por lo menos una bomba que no llegó a explotar junto al Árbol.
Con la excepción del edificio de la estación de ferrocarril, ningún objetivo militar fue alcanzado. Ni las fábricas de armas y municiones ni los acuartelamientos de los batallones ni el puente de Rentería.
Se dice que en ninguna guerra del siglo pasado se mintió más que en la española. Los rojos contaban los cuentos que querían a los corresponsales extranjeros, y estos los repartían por el mundo.
Un trocito de historia
En 1937, Picasso accedió a pintar un cuadro que le encargó el Gobierno de la Segunda República Española, para que fuera exhibido en el Pabellón Español de la Exposición Internacional de París de dicho año. Picasso tenía en su estudio un abocetado cuadro sobre la cogida y muerte del torero Ignacio Sánchez Mejías, en el que se representaban escenas de su familia, del toro Granadino, que cogió al malogrado torero sevillano en la plaza de Manzanares; y del cuerpo de Sánchez Mejías, yacente, persona muy admirada por el malagueño por su aportación a la generación intelectual del 27 y por su torería.
El Gobierno de la República utilizaría la personalidad del eximio pintor y la categoría visual y artística de la obra para denunciar las operaciones de guerra del ejército de Franco y de los de sus aliados alemanes e italianos. En aquellos momentos, 26 de abril del 1937, se produjo el bombardeo de la población vasca de Guernica por la Legión Cóndor alemana, objetivo militar importante por tener la citada población tres fábricas de armas en su entorno. Dicho bombardeo provocó unas ciento cincuenta muertes y fue muy criticado mundialmente por la gran publicidad que de él hizo el Partido Comunista.
La obra de Picasso estaba empezada bastante antes del ataque aéreo, en enero del 1937, y constaba de dieciocho bocetosl sobre la muerte de Sánchez Mejías, pero no se acogía a las medidas que el encargo solicitaba, de 11×4 mts., sino de 7,82x 3,51 mts., por lo que fue acondicionada para la Exposición de París en un gran cuadro. Coincidente en el tiempo con el bombardeo de Guernica, contribuyó a que el lienzo se ligase a esa efeméride, y que quedara unido a ella. Lo cierto es que el gran artista manifestó que tardó sesenta días en terminar la adaptación, el ataque fue el 26 de abril de 1937 y se presentó la pintura el 4 de mayo.
¿Canto a Sanchez Mejía? Otro litigio.
En la obra podemos detectar el horror de la muerte del torero, la corrida interrupta, el caballo doliente, el toro cruel, la bombilla de la enfermería, el diestro caído con su espada rotas simbolizan su derrota frente al toro, la familia que llora la cogida y muerte del ser querido. Ciertamente, esta era la impresión plasmada antes del bombardeo por el gran artista; pero tras aceptar la cantidad 200000 francos franceses del gobierno del Frente Popular y producirse el ataque, la impresión general para quien contemplara la tela fue la antibelicista, los horrores de la guerra y el grito de Paz que canta la paloma picassiana.
En la calle Real, en lo que era una tienda de muebles, un niño malagueño de 13 años conseguía que se exhibiesen las obras de un principiante. Había pintado sus primeros óleos: retratos, pero sobre todo el paisaje de La Coruña y sus alrededores. Era el 21 de febrero 1895.
Llegó siendo un niño de nueve años a A Coruña en octubre de 1891 que garabateaba con carboncillo y se marchó como un adolescente que ya proyectaba su vena artística, habiendo logrado llevar a cabo su primera exposición. Hasta su partida de Coruña en abril de 1895 produjo en la ciudad herculina decenas de obras, en busca de un estilo propio.
Se cuenta que para ganarse los pinceles y empezar a pintar al óleo, tuvo primero que demostrar su habilidad para hacerlo. No fue hasta que su padre vio que había pintado con precisión las patas de una paloma, cuando le empezó a dejar usar su paleta de óleos y pinceles. Esta ave quedó como símbolo de la obra de Picasso: una fijación que desarrolló probablemente en los Jardines de Méndez Núñez.
Una de las frases más famosas de Picasso
«Con Seis años pintaba como Velázquez. Con 50 años pinto como un niño de seis»
A todos aquellos que vayan a disfrutar unos días de las tierras coruñesas les recomiendo visiten el museo picassiano.
Calle Payo Gómez 14, bajo.