La Hermandad de Jesús Despojado de Salamanca afronta el Domingo de Ramos con 663 hermanos, consolidándose como la tercera cofradía más numerosa de la ciudad. Su hermano mayor, Pablo Martín, anuncia un retraso de 30 minutos en la salida y destacados estrenos patrimoniales, como la talla completa de la canastilla.
La Hermandad de Jesús Despojado de sus Vestiduras y María Santísima de la Caridad y del Consuelo afronta una nueva estación de penitencia en un estado de forma excepcional. La corporación mercedaria, que procesiona cada Domingo de Ramos, acaba de cumplir 18 años de historia consolidando un crecimiento que la sitúa entre las más numerosas de la capital salmantina.
El hermano mayor de la institución, Pablo Martín, hace un balance muy positivo de la situación actual de la cofradía. En una entrevista concedida a SALAMANCArtv AL DÍA, el máximo responsable destaca la vitalidad de un proyecto que sigue sumando fieles año tras año, apoyado en unos cimientos sólidos que van más allá de la propia procesión.
Para este año, la hermandad presenta importantes novedades organizativas, como el retraso en su hora de salida, y estrenos patrimoniales significativos. Además, el cortejo contará con la presencia excepcional de la reliquia del 'lignum crucis', que reforzará el profundo carácter mercedario que define a la corporación en la calle.
"Ahora mismo, la hermandad está en un momento muy bonito, de esos en los que se nota que hay vida y muchas ganas de seguir construyendo", explica Pablo Martín al analizar el presente de la cofradía. Pese a no alcanzar todavía las dos décadas de existencia, el ritmo de crecimiento ilusiona a la junta de gobierno.
Las cifras respaldan esta evolución. Según detalla el hermano mayor, cada año se incorporan entre 70 y 80 nuevos cofrades. "Hoy ya somos la tercera hermandad con mayor número de hermanos en Salamanca, algo que para nosotros es motivo de orgullo y también de una gran responsabilidad", asegura Pablo, quien confirma que actualmente cuentan con 663 integrantes.
Sin embargo, desde la dirección de la cofradía insisten en que este aumento de la nómina no es fruto de la casualidad. "Lo importante es que todo ese crecimiento no es improvisado, sino que se apoya en unos pilares muy claros y firmes, que son la formación, la evangelización y la caridad", subraya el hermano mayor. Estos tres elementos conforman lo que en el seno de la corporación denominan el "ADN Despojado".
El pasado 3 de marzo, la hermandad vivió una jornada de especial significado al cumplirse 18 años desde la recepción del decreto de erección canónica. "De alguna manera, podemos decir que hemos alcanzado la mayoría de edad", señala Pablo Martín, valorando esta cifra como un momento simbólico que invita a mirar el camino recorrido en tan poco tiempo.
Lejos de conformarse, la corporación ya tiene la vista puesta en el futuro a medio plazo. El hermano mayor adelanta que el próximo año 2027 será una fecha clave para la institución. "Se cumplirán entonces 15 años de la llegada de Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras a Salamanca y también 15 años de nuestra primera salida en estación de penitencia", recuerda.
De cara a la inminente procesión, la principal modificación afecta al organigrama de la jornada. La cofradía retrasará su salida en 30 minutos, fijando el inicio a las 18:00 horas. "Es una decisión que hemos tomado de mutuo acuerdo con la Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Perdón y con la Junta de Semana Santa", precisa Pablo Martín, buscando evitar interferencias de espacio y tiempo con la otra corporación del día.
En el apartado patrimonial, el paso de misterio presentará la talla completa de la canastilla, un avance fundamental en el proyecto del paso. Asimismo, se incorporan nuevos ciriales y pértiga para el servicio de paso del Señor, mientras que el hábito de nazareno lucirá a partir de ahora el escudo mercedario en el capirote, reforzando la identidad visual de la hermandad.
El momento más singular de la tarde vendrá de la mano de la comunidad religiosa vinculada a la cofradía. La reliquia del 'lignum crucis', custodiada en el convento de la Merced, saldrá en procesión portada sobre unas andas sencillas por los propios frailes mercedarios.
Al definir cómo se muestra la hermandad ante la ciudad, su máximo responsable habla de contrastes. "Lo que caracteriza a la hermandad en la calle es ese equilibrio entre la alegría propia del Domingo de Ramos y el recogimiento que nunca debe faltar en una estación de penitencia", afirma.
Como cofradía de capa, el ambiente intercala momentos de gran viveza con instantes de profunda introspección. "Al final, creo que lo que se percibe es sentimiento, autenticidad y muchas emociones a flor de piel, tanto dentro como en las personas que en ese momento ven la cofradía", añade.
Este discurrir no se entendería sin su acompañamiento musical. El paso de misterio caminará a los sones de la Agrupación Musical La Expiración, mientras que el palio lo hará con la Banda de Música de Alba de Tormes. "Para nosotros no son simplemente dos formaciones que vienen a tocar el Domingo de Ramos", asegura el hermano mayor, destacando que se han convertido en una extensión de la hermandad y que sus componentes "se sienten como lo que son, unos hermanos más".
A escasas horas de realizar su estación de penitencia, Pablo Martín lanza una invitación directa a todos los integrantes de la corporación para vivir estos días con auténtico sentido cristiano y cofrade. "Que no nos quedemos en lo externo, en lo que se ve, sino que sepamos aprovechar estos días para profundizar en lo que significa realmente nuestra fe y lo que representa pertenecer a la hermandad", reflexiona el hermano mayor.
Su deseo final es que cada participante, ya sea vistiendo el hábito de nazareno o bajo las trabajaderas con faja y costal, ponga el corazón en el momento. "El Domingo de Ramos pasa muy rápido, pero lo importante es todo lo que hay detrás. Que lo vivamos unidos como lo que somos, una hermandad", concluye.
Los datos esenciales para acompañar a la Hermandad Sacramental Mercedaria de Penitencia de Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras y María Santísima de la Caridad y del Consuelo son los siguientes: