Reclama la exhumación de los restos del exrector para que la ciencia forense confirme sus sospechas, una iniciativa que ya cuenta con el conocimiento de la familia.
La polémica sobre las verdaderas causas del fallecimiento de Miguel de Unamuno cobra un nuevo impulso en Salamanca. Frente a la versión oficial que históricamente ha sostenido que se trató de una muerte natural, el escritor y estudioso Luis García Jambrina ha asegurado que existen indicios suficientes para afirmar que el pensador vasco fue asesinado, por lo que reclama una investigación científica exhaustiva.
En una entrevista concedida a SALAMANCArtv AL DÍA desde la Facultad de Filología, el autor ha profundizado en las conclusiones alcanzadas tras años de estudio. Tras la publicación de su última novela y su colaboración previa con el cineasta Manuel Menchón, el investigador muestra una convicción absoluta sobre la necesidad de esclarecer los hechos.
"Es una convicción personal ya desde hace mucho tiempo, pero ahora, después de dedicar algún tiempo a investigar, creo que tenemos suficientes indicios para pensar que su muerte fue provocada, o sea, que no fue natural ni repentina, sino planeada y ejecutada por alguien", ha asegurado García Jambrina.
Para confirmar estas sospechas casi noventa años después del suceso, el escritor señala que la ciencia forense actual dispone de las herramientas necesarias. En este sentido, establece un paralelismo con otras figuras históricas cuyas muertes han sido revisadas recientemente, como el caso del poeta chileno Pablo Neruda, cuyos restos revelaron a los médicos forenses evidencias de envenenamiento.
El paso fundamental para llevar a cabo esta comprobación médica debe ser la exhumación de los restos del que fuera rector de la Universidad de Salamanca. Para ello, la autorización de sus descendientes resulta ineludible.
Sobre este aspecto, García Jambrina ha confirmado que ya se han producido acercamientos. "Tanto Manuel Menchón como yo hemos estado en contacto directo con varios familiares", ha revelado. Según el investigador, los descendientes están al tanto de la petición y, tras desvelarse algunos misterios que rodean el caso, "la mayoría de ellos están un poco también en esta línea", aunque subraya que "tienen la última palabra".
El año 2026 marca el nonagésimo aniversario del fallecimiento de Unamuno. Hasta fechas muy recientes, el caso no había sido objeto de escrutinio. El estudioso ha querido rendir homenaje a la hispanista Margaret Rudd, autora de la primera biografía en inglés y pionera en arrojar sospechas sobre las circunstancias de la muerte.
Para García Jambrina, resolver este enigma trasciende lo puramente biográfico para convertirse en una cuestión de justicia histórica. "Me parece injusto que Unamuno haya pasado a la historia como una especie de traidor que apoyó a los sublevados y que seguía apoyándolos hasta el final, cuando realmente él fue una víctima", ha sentenciado.
El impacto de una posible confirmación de asesinato supondría un hecho histórico de gran relevancia para comprender la magnitud del conflicto en la capital del Tormes. El escritor recuerda que la ciudad permaneció en la retaguardia durante la contienda, lo que no impidió una dura represión.
"Su muerte simboliza la barbarie de la guerra, la barbarie de los sublevados contra la población civil, porque aquí no hubo guerra en Salamanca", ha reflexionado el autor, quien considera que este caso ilustra cómo se enterró la memoria de lo ocurrido.
Tras haber abordado el tema a través de un cuento, un ensayo y una novela, García Jambrina reconoce que los investigadores humanísticos han llegado a su límite. "Yo ya no puedo ir más lejos de donde he llegado, porque carezco de esos conocimientos científicos", ha concluido, dejando la puerta abierta a que la ciencia forense complete finalmente esta pieza fundamental de la historia de Salamanca.
Foto y vídeo de Vanesa Martins