Quizás no he estado lo suficientemente atento, y por ello he oído hablar poco de Patrimonio monumental durante la campaña electoral sobre la que hoy reflexionamos. Imposible en algún caso ante la falta de propuesta alguna, y algún exceso taurino. Pero ciertamente hay interesantes ideas sobre la mesa, habitual en el pasado también, lástima que en 40 años algunos fueran incapaces de poner en marcha alguna, qué le vamos a hacer. Seguramente sea demasiado extenso para nuestras posibilidades, lo cual no exime de hacer todo lo posible por evitar su desaparición, “desinteresada” a veces.
Según el “Artículo 70. Competencias exclusivas” del Estatuto de Autonomía “31.d) Patrimonio histórico, artístico, monumental, arqueológico, arquitectónico y científico de interés para la Comunidad, sin perjuicio de la competencia del Estado para su defensa contra la exportación y la expoliación.” La web de la Junta entre actuaciones relacionadas con las competencias menciona “Adopción de medidas cautelares previstas legalmente con el fin de proteger el Patrimonio Cultural que corresponde al Delegado Territorial de la Junta de Castilla y León.”
En Salamanca, como en otras ciudades de la región, existe una asociación ciudadana preocupada por la defensa y protección del Patrimonio. En redes sociales dan a conocer un amplio catálogo de problemas diversos, lógicamente desde la reivindicación y exigencia a quienes son responsables de actuar para impedir se siga reduciendo la positiva huella del pasado entre nosotros. Sostén de actividades económicas de capital importancia, por otra parte. Evidentemente este año, excepcionalmente lluvioso, la colección de complicaciones vinculadas a la humedad es notable.
No se puede decir haya habido ningún ataque de hiperactividad, pese la acumulación de evidencias fotográficas de la degradación de notables edificaciones salmantinas. Incluido el citado Delegado Territorial, ni tampoco del Ayuntamiento, la Universidad o la Iglesia. Dejamos en suspense la actuación de la Hacienda gubernamental tras el último derrumbe de la muralla, a lo mejor nos sorprende con una rápida reconstrucción. Por si se desconoce, somos Patrimonio de la Humanidad, incluso tenemos a medias, Junta y Ayuntamiento, un Plan de Gestión de la Ciudad Vieja con el objetivo básico de garantizar “la conservación del bien incluido en la Lista de Patrimonio Mundial”.
Por supuesto el Ayuntamiento también tiene que decir en este tema. Algún programa electoral, no gobernante, se comprometía a dedicar un porcentaje del presupuesto anual a Patrimonio. No estaría mal nuestros munícipes gobernantes lo recogieran, pensando sobre todo en actuaciones “ordinarias” del tipo del Puente del Soto. Y dejar las subvenciones gubernamentales, pródigamente conseguidas en los últimos años en otros temas, a proyectos de mayor enjundia. Como rehabilitar conventos “abandonados” y potenciar su atractivo en una ciudad turística.
Impulsar la colaboración de instituciones culturales y la ciudadanía puede aportar ideas. Las Claras, por ejemplo, no ha precisado apenas de reinvención al convertirse en atractiva per se. Las Ursulas tenían ese potencial, y seguro se podrían haber llenado las dependencias conventuales con alguna interesante iniciativa. No se puede abandonar la posibilidad de aprovechar edificios para cubrir alguna carencia de servicios públicos en el centro de la ciudad. Aunque, si son incapaces de activar las onerosas Adoratrices, ni conseguir siquiera su propiedad, y de la Oficina especifica de Gestión del Plan (de la Ciudad Vieja) se sigue sin saber nada más de 10 años después, qué vamos a esperar.
Nota. La primera foto pertenece a la red social X del PSOE, el resto a la de Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio.