Iberdrola cierra 2025 con un beneficio neto de 6.285 millones de euros, un 12 % más que el año anterior, bajo la presidencia del salmantino Ignacio Galán.
Los resultados presentados este miércoles confirman la senda de crecimiento de la primera empresa de servicios públicos de Europa por capitalización bursátil. La cifra de negocios de la multinacional alcanzó los 45.546,8 millones de euros durante 2025, lo que supone un aumento del 1,8 % frente a los datos registrados en el ejercicio anterior.
El presidente de Iberdrola, el salmantino Ignacio Galán, ha valorado positivamente estas cifras al destacar que 2025 ha sido "un año récord" para la corporación. El directivo ha subrayado que este hito se ha logrado "con más inversiones que nunca en infraestructuras de redes de distribución y transporte en los Estados Unidos y el Reino Unido, que serán los principales motores de crecimiento en los próximos años".
El beneficio neto ajustado se situó en 6.231 millones de euros, excluyendo operaciones extraordinarias. Por su parte, el resultado bruto de explotación (Ebitda) ajustado alcanzó los 15.684,4 millones de euros, un 3,1 % superior a 2024, impulsado principalmente por el buen comportamiento del negocio de redes y la mayor contribución de Iberia.
El esfuerzo inversor de la compañía ha sido una de las claves del año, alcanzando la cifra de 14.460 millones de euros. De este montante total, dos tercios se han destinado específicamente al desarrollo de las redes eléctricas, mientras que el negocio renovable recibió 5.260 millones para la instalación de nuevos megavatios.
La política de retribución al accionista avanza en paralelo a estos resultados históricos. La empresa destinará un total de 4.500 millones de euros a sus inversores, lo que representa un incremento del 12 % y se traduce en las siguientes cifras:
En el apartado financiero, el grupo ha logrado recortar su deuda financiera neta ajustada en casi 1.500 millones de euros, situándola en 50.182 millones de euros a cierre de año. La posición de liquidez actual supera los 21.300 millones, lo que garantiza la cobertura de las necesidades de financiación durante los próximos 29 meses.
"Nuestra estrategia de diversificación geográfica, el acceso a la financiación y a la tecnología y una trayectoria de ejecución exitosa son y seguirán siendo la mejor garantía para crecer en resultados y dividendos a largo plazo", ha asegurado Ignacio Galán al analizar las perspectivas futuras.
De cara al presente ejercicio 2026, la compañía proyecta mantener esta tendencia alcista y apunta a un beneficio neto ajustado superior a los 6.600 millones de euros. El objetivo a medio plazo fijado por la corporación es rebasar la barrera de los 7.600 millones en 2028.
La actividad económica de la multinacional ha tenido un reflejo directo en el mercado laboral durante el último año. La plantilla cerró 2025 con 45.400 empleados en todo el mundo, tras formalizar 4.500 nuevas contrataciones a lo largo del ejercicio.
El volumen de compras a proveedores ascendió a 13.200 millones de euros, una inyección económica que permite sostener medio millón de puestos de trabajo indirectos. Además, la inversión en investigación y desarrollo superó los 425 millones de euros.
En materia tributaria, la contribución fiscal global del grupo energético alcanzó los 10.410 millones de euros. De esta cantidad, cerca de 4.700 millones de euros correspondieron a los impuestos abonados directamente en España.