El Gobierno confirma en una respuesta parlamentaria que no recuperará el Trenhotel Lusitania ni el Surexpreso por falta de rentabilidad. Además, aclara que la electrificación de la línea hasta Fuentes de Oñoro no permitirá superar los 140 km/h debido al mantenimiento de los pasos a nivel.
La conexión ferroviaria entre Salamanca y la frontera portuguesa no recuperará el histórico servicio nocturno ni se convertirá en una línea de altas prestaciones tras las obras actuales. En una respuesta parlamentaria, el Gobierno central ratifica que la velocidad máxima del trayecto se mantendrá en los 140 kilómetros por hora y justifica la supresión de los trenes hotel en favor de unas conexiones diurnas que, a día de hoy, siguen sin operar de forma directa.
La información se desprende de la respuesta oficial del Ejecutivo a las preguntas formuladas el pasado mes de diciembre por los diputados del Partido Popular por Salamanca, José Antonio Bermúdez de Castro, María Jesús Moro y Pedro Samuel Martín. Los parlamentarios habían solicitado aclaraciones sobre el futuro de la línea una vez concluyan los trabajos de electrificación, un proyecto que acumula años de retraso y cuya finalización se prevé para este 2026 .
El documento gubernamental despeja dos de las grandes incógnitas que planeaban sobre la infraestructura: las prestaciones técnicas reales que tendrá la vía tras la inversión millonaria y el destino de las conexiones internacionales que históricamente vertebraron la provincia.
El Gobierno ha sido tajante respecto a la recuperación del Trenhotel Lusitania (Madrid-Lisboa) y el Surexpreso (Irún-Lisboa). Ambos servicios, suspendidos inicialmente por la pandemia, no volverán a circular. La respuesta oficial argumenta que estos trenes formaban parte de los servicios comerciales de Renfe y, al no recibir subvención pública, deben ser "sostenibles por sí mismos" .
Según el Ejecutivo, la demanda de estos servicios nocturnos había disminuido en los últimos años de operación debido a que los usuarios disponen de "trenes diurnos, con mayor confort y mejores tiempos de viaje" . Esta afirmación contrasta con la realidad actual de la conexión, ya que no existe una línea directa entre las dos capitales ibéricas por Salamanca, obligando a los viajeros a realizar transbordos complejos que pueden superar las nueve horas de duración .
La prioridad para la conexión Madrid-Lisboa se ha desplazado al Corredor de Extremadura (vía Badajoz-Évora), dejando a la línea salmantina relegada principalmente al tráfico de mercancías dentro del Corredor Atlántico .
En el apartado técnico, la respuesta confirma que la inversión en la electrificación de los 125 kilómetros que separan Salamanca de Fuentes de Oñoro no servirá para reducir significativamente los tiempos de viaje mediante un aumento de la velocidad punta. El tope se mantendrá en 140 km/h, ya que las obras "no llevan aparejado un incremento" de la velocidad comercial de la vía .
Respecto a la seguridad, el Gobierno aclara que la existencia de 55 pasos a nivel en el trazado no es el factor limitante para esta cifra. La normativa vigente permite mantener estos cruces siempre que no se superen los 155 km/h, por lo que Adif no tiene la obligación de suprimirlos para mantener la velocidad actual, evitando así una obra de mayor envergadura y coste .
A pesar de los retrasos, Adif mantiene que los trabajos se encuentran en una fase muy avanzada. Las actuaciones en las subestaciones de tracción de Pitiegua, Barbadillo y Ciudad Rodrigo están prácticamente finalizadas . Las previsiones actuales apuntan a que la puesta en servicio de la catenaria y las pruebas de seguridad podrían concluir a lo largo de este año 2026 .
Sobre el tipo de trenes y las frecuencias que operarán una vez se entregue la obra, el Gobierno no ha ofrecido detalles concretos. La decisión final recaerá sobre Renfe, que establecerá la oferta comercial basándose en criterios de "eficiencia y demanda" en el momento oportuno .