El acto, celebrado tras la presentación del restaurado Cristo del Castillo, ha reforzado la participación infantil y la unión entre hermandades.
La actividad religiosa ha congregado a numerosos fieles en la iglesia de San Juan de la Cruz, convirtiendo a los más jóvenes en el centro de atención de la jornada. La iniciativa ha partido de la colaboración entre la Cofradía de la Cruz y del Amor y la cofradía del Niño Jesús de Praga, que han buscado involucrar a las nuevas generaciones en las tradiciones de la Cuaresma albense.
Este Vía Crucis infantil se ha celebrado inmediatamente después de otro evento significativo para el patrimonio local: la presentación oficial de la restauración del Cristo del Castillo. Esta secuencia de actos ha dotado a la jornada de un marcado carácter cultural y devocional en el municipio.