La integración del desarrollo económico, social y humano de las ciudades históricas en las estrategias y programas de planificación general ayudará, sin duda, a superar los problemas relacionados con las metodologías de aislamiento y a situarla, coherentemente, dentro de los sistemas patrimoniales territoriales (centro histórico, paisajes urbanos históricos, nuevos desarrollos urbanos, región turística, etc.). Esta integración en el marco de proyectos urbanos y territoriales ayudará también a afrontar las cuestiones relacionadas con la inserción de la actividad turística. La construcción de políticas y proyectos urbanos articulados sobre las claves e identidades de los paisajes urbanos históricos, tal como ha ocurrido en Santiago de Compostela se evidencian como un buen camino.
La visión dinámica de las realidades urbanas, en términos urbanísticos, arquitectónicos, sociales y funcionales, abren un marco de reflexión y debate que propicia el diálogo entre los diversos agentes implicados en la recuperación, la conservación y la gestión. En este sentido recordar que el Manifiesto de Santiago de Compostela a favor de la Cooperación en la Conservación Activa y Gestión Sostenible de las Ciudades del Patrimonio Mundial (IV Asamblea General de la Organización de las Ciudades del Patrimonio Mundial, 1999) reclamaba apoyo para innovar en el terreno de la gestión y hacía un llamamiento para profundizar en la colaboración y cooperación, entre otros, con la industria turística y los Organismos Internacionales del Turismo para que contribuyesen a la protección, recuperación y gestión del patrimonio cultural, en cuanto que constituye uno de los soportes fundamentales de su campo de actividad económica. En este sentido, el programa de recuperación patrimonial de Lorca necesita, sin duda, de una activa implicación del sector turístico.
Imagen- Santiago Bayon Vera